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viernes, 28 de febrero de 2014

BRAHEA ARMATA. Palmera azul

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

Palmera azul, sus características


La palmera azul se reconoce de inmediato gracias a dos características morfológicas principales: el color de las hojas, que es gris azulado, y el tamaño de las inflorescencias, que es muy espectacular.

Los frondes son grandes, gruesos, coriáceos y casi costapalmados. Están recubiertos de una fina capa de cera blanquecina que les confiere una coloración grisácea y los protege de los rayos solares demasiado intensos. Sin un mantenimiento especial, las antiguas hojas secas no se desprenden automáticamente del tronco y forman poco a poco una verdadera enagua a lo largo del estípite.

Aunque estamos acostumbrados a ver tan sólo Brahea armata
cultivados con las hojas grises, hay que señalar que en la naturaleza algunos ejemplares tienen las hojas verdes. Los peciolos están muy dentados y recubiertos con pequeñas escamas de color leonado, bien visibles en los ejemplares jóvenes.

Las inflorescencias, que aparecen en verano, tienen un aspecto muy plumoso. Son muy largas (hasta 6 m) y, por consiguiente, emergen en gran medida de la corona foliar antes de volver a caer con elegancia hacia el suelo. Estas grandes inflorescencias contribuyen en gran parte al interés estético que tiene esta palmera y por consiguiente sólo deben podarse una vez marchitas.

¿De donde viene?

Esta palmera es oriunda de las zonas subtropicales áridas del "lejano oeste" mexicano. Vive en los valles semiáridos de Baja California y del noroeste de México, sobre suelos pedregosos y secos, rara vez irrigados. Los veranos son tórridos y largos y los inviernos cortos y frescos. En el interior de las tierras pueden darse heladas en invierno, así como nevadas.

¿Cómo se cultiva?

Brahea armata es, sin duda, una de las palmeras predilectas para las zonas mediterráneas, ya que prospera con clima seco, muy soleado y preferentemente sobre suelos calcáreos. En su medio ambiente natural abundan los cactus y las yucas, lo que da una idea de las condiciones climáticas a las que se ha adaptado. Aun así, el riego es beneficioso para el crecimiento, sobre todo en verano, y debe realizarse al pie de la planta, sin rociar las hojas. Con un clima húmedo, la coloración de los frondes es menos azulada porque las lluvias acaban llevándose la capa cerosa que los cubre.

¡Cuidado!, un suelo mal drenado puede ser fatal para la palmera azul, ya que sus raíces no toleran las aguas estancadas. Otro rasgo de interés de esta palmera es la resistencia al viento de sus frondes, característica a menudo, apreciable en zonas mediterráneas.

Pero la principal cualidad de esta especie es simplemente su gran
resistencia frente a las heladas y en especial con un clima seco. Con climas de tipo mediterráneo, varios especímines adultos han sido capaces de soportar heladas de -12ºC, mostrando apenas daños de escasa importancia en las hojas. Las plantas jóvenes son, en cambio, más sensibles al frío.

En los jardines botánicos de Málaga, Valencia, Barcelona y Blanes (Girona) existen magníficos ejemplares de esta especie que, pese a ser bastante frecuente en los jardines y zonas verdes de la costa mediterránea y canaria, no puede compararse en número a las Phoenix y Washingtonia, más económicas y de crecimiento más rápido. El ejemplar del Jardín Botánico-Histórico de la Concepción (Málaga), en concreto, tiene más de 80 años.

En la costa atlántica y en todo el sudoeste de Francia -y probablemente en las costas gallegas y cantábricas-, numerosos aficionados han aclimatado con éxito esta especie, pero las plantas son todavía jóvenes. La palmera azul  es adaptable a las zonas tropicales y subtropicales, a menos que el clima sea demasiado húmedo o el suelo excesivamente arenoso. Esta palmera suele crecer muy mal en el sur de Florida.

Pese a sus numerosas cualidades, el crecimiento de esta Brahea suele ser lento si las condiciones de cultivo no son las óptimas. Pero esta limitación no debe de ser de ningún modo un estorbo para los aficionados, ya que incluso en su estadio juvenil, el insólito color de sus frondes hacen de esta palmera una planta muy decorativa.



FUENTE: Palmeras. Cultivo y utilización. Pierre-Olivier Albano. Editorial Omega




miércoles, 26 de febrero de 2014

DISEÑO DE JARDINES. El jardín rústico

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

El jardín de estilo rústico



Encuadre en el entorno

Más que cualquier otro tipo de jardín, el campestre se caracteriza por enmarcarse dentro de un entorno concreto. Tanto rn las paredes como en las estructuras y demás detalles del jardín, se utilizan materiales locales y estilos vernáculos, lo que ayuda a configurar un nexo de unión con el lugar; además, proporcionan un aire de continuidad, un enlace con la tradición.

Muchas de las plantas son también de la localidad o de los alrededores. Con frecuencia, el paisaje es una de las mejores características del jardín campestre, ya que define su carácter, bien se trate de una granja entre campos de espliego en la Provenza, una casa de campo en la Inglaterra rural o un claro en las tierras salvajes de Nueva Inglaterra.

Muchos de los jardines campestres utilizan los alrededores como
una extensión del jardín; de algún modo se apropian de las vistas y las características externas como parte de su inspiración. Espacios en los setos, vallas abiertas o muros bajos para delimitar los márgenes, árboles maduros, vistas amplias, montañas lejanas, lagos, praderas o edificios pintorescos, todo forma parte intrínseca del jardín.

Trabajar con la Naturaleza

Los mejores jardines campestres se encuentran en armonía con la naturaleza y con su entorno. Tanto si están expuestos a los vientos costeros como a los secos veranos mediterráneos o a las condiciones extremas del clima continental, los jardineros han aprendido a no luchar contra los elementos, sino a colaborar con la naturaleza y cultivar únicamente lo que vaya a crecer en las condiciones del lugar.

La naturaleza es la fuerza que disipa las diferencias entre el espacio natural y el construido por el hombre: las semillas florecen entre las hendiduras de las paredes y los senderos, mientras que las estructuras metálicas y de madera y los ornamentos de piedra se unen al conjunto.

Una sensación de pasado

Un retorcido manzano inclinado contra un viejo retrete de ladrillos nos habla de una época pasada en que la comodidad era escasa pero la vida resultaba más pacífica. Parte del encanto de un jardín campestre reside en la unión que representa con el pasado.

Entender la utilización primera del jardín, y el papel esencial que desempeñaba en la vida de sus habitantes, constituye un valor que merece conservarse. Los jardineros de campo nunca se han dejado influir por las modas pasajeras; prefieren las tradiciones y los estilos sencillos a las vicisitudes de la moda.

En el pasado, el sentido práctico y la necesidad imperaban en el jardín; así, en los jardines campestres medievales, un césped extenso se hubiera considerado un gasto excesivo en cuanto a espacio, ya que el terreno se utilizaba casi exclusivamente para hierbas y hortalizas.

Las flores familiares, como las deladeras, las peonías, las rosas y los
alhelíes amarillos, cultivadas y apreciadas durante generaciones, proporcionan una sensación de continuidad y de que, aunque los tiempos cambian rápidamente, algunas cosas permanecen inalterables.

Ningún jardín es meramente una agrupación de plantas. ¿Dónde se apoyaría un rosal trepador sin la pared de piedra que actúa al tiempo como soporte y respaldo?. En primer lugar, hay que tener en cuenta la columna vertebral del diseño, esto es, los muros, las puertas del jardín, los patios, los senderos y los distintos elementos arquitectónicos.  

Todos ellos ayudan a definir el carácter del jardín durante el año, pues forman una unión con la casa y proporcionan un fondo para los relieves más suaves y libres de plantas. Un muro de piedra con pequeños helechos en las hendiduras hace que el límite entre el jardín y el paisaje sea más atractivo, mientras que una valla con travesaños de madera permite que la unión resulte más impactante.

Con frecuencia en los jardines campestres encontramos elementos arquitectónicos antiguos, como palomares, que ya no se utilizan. Éstos pueden renovarse para su propósito original o para dedicarlos a un nuevo uso: un retrete puede convertirse en una bodega; un baño, en el estudio de un artista.

Pocas vistas son más intrigantes que una casa lejana o una casa de campo al fondo, casi oculta por una valla alta, o una muralla de hierbas y flores silvestres que crecen entre una antigua puerta de hierro de jardín, con una nota de moho. La forma en que una tapia revela o realza una estancia y el jardín puede incidir en la primera impresión que tenga el visitante.

Un seto, un muro o una valla son mucho más que un elemento
delimitador. Sirven de marco para la composición de la casa y del jardín, y crean un fondo regular para las plantas. En el aspecto práctico, ciertas clases de tapias ofrecen protección tanto para la gente como para la vegetación; actúan como soporte de trepadoras y rastreras, o delimitan un lugar para el ganado.

Históricamente, para delimitar los lindes del jardín, en todo el mundo se han utilizado los materiales y las técnicas de construcción locales, según razones económicas y de conveniencia: ladrillos en zonas arenosas, maderas en regiones forestales, muros de piedra seca compuesta de piedras de formas irregulares en lo alto de una colina donde resulta imposible trasladar cemento o piedras de canteras. Si tiene la suerte de poseer un jardín con un seto ya formado o un muro lleno de líquenes, manténgalo; proporcionará
dignidad al terreno. Si tiene que reparar un muro o una valla, y siemp`re que sea posible, utilice el mismo tipo de material que el original: piedra del lugar, idéntica clase de madera (a menos que vaya a pintarla), ladrillos antiguos.

Un elemento nuevo parecerá más apropiado y asentado si armoniza tanto con el entorno paisajístico como con la casa. La elección de materiales locales y estilos vernáculos, o de setos formados por plantas típicas de la región, ayuda a enmarcar los límites en el contexto, de manera que entran a formar parte del paisaje. Si una superficie dura parece demasiado primitiva y pelada, es posible acelerar el proceso de envejecimiento pintándola con una solución diluida de yogur y agua, o de abono y agua, lo que favorece el crecimiento de líquenes.



Fuente: El jardín de estilo rústico. Sunniva Harte. Ed. Blume






lunes, 24 de febrero de 2014

PLANTAS ACUATICAS FLOTANTES. 1ª Parte



ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

Primera parte de plantas acuáticas flotantes.


Azolla caroliniana


Esta planta es otra de las curiosidades de la jardinería acuática porque, aunque no es un musgo, tampoco es una planta con flores, sino el único helecho flotante que se cultiva. Aunque Azolla caroliniana es nativa de las zonas cálidas de América del Norte, sobrevive a los inviernos europeos bastante bien gracias a las pequeñas yemas durmientes que descansan en el fango basal.

Flores:

Ninguna.

Follaje

Caducifolio, frondas nudosas verdes que se vuelven rojas en otoño.

Emplazamiento

Pleno sol a sombra tenue.

Tamaño recomendado del estanque

Pequeño, para poderla coger con red. En los estanques grandes quedará lejos de nuestro alcance y será un problema.

Requisitos especiales

Poco fiable en agua corriente.

Resistencia

Apenas resistente, tolera -5ºC pero sobrevive a los inviernos en estado durmiente.

Extensión

Cubrirá alrededor de 1 m2 en un año.

Plantación

Con unas pocas frondas arrojadas directamente al agua.

Cuidados

Coger con red para evitar expansión.

Multiplicación

Quitando simplemente las frondas.


Eichornia crassipes (Jacinto de agua)


En su hábitat nativo de América del Sur y en partes cálidas del mundo, puede ser un terrible problema porque se multiplica hasta el punto de bloquear ríos y otras canalizaciones. De hecho, en América del Norte hay severas restricciones para su venta; pero en otros países, en estanques pequeños de zonas frías donde las temperaturas invernales limitan sus ambiciones, es una planta flotante atractiva y valiosa. Sus largas raíces colgantes proporcionan lugares de desove a los peces, además de protección. Sus bonitas flores se parecen mucho a las del jacinto.

Flores

En verano, de color violeta azulado, aparecen sobre la superficie como si fuesen jacintos lacios.

Follaje

Caducifolio, curioso y atractivo, hojas verdes, gruesas y carnosas con tallos muy inflados que forman vejigas flotantes.

Emplazamiento

Pleno sol.

Tamaño recomendado del estanque

Pleno sol.

Requisitos especiales

Un invernadero para proteger a las plantas en invierno.

Resistencia

Apenas resistente, sólo tolera 0 a -5ºC.

Extensión

Cubrirá alrededor de 1 m2 en un año.

Plantación

Dos o tres plantas individuales arrojadas al agua en primavera.

Cuidados

Separar las plantas durante el verano si amenazan con cubrir el estanque. En otoño plante unas pocas plantas en compost húmedo en un invernadero frío para aumentar los ejemplares del estanque la siguiente primavera.

Multiplicación

Quitando las plantas jóvenes de los tallos en la superficie del agua.


Hottonia palustris (violeta de agua)


No es una violeta, sino un miembro de la familia de las primaveras. No es una flotadora completa, porque en agua poco profunda arraiga en el fango basal pero, como planta de estanque, está mucho mejor en agua algo profunda, donde permanece justo por debajo de la superficie a principios del verano para luego hacer aparecer un grupo de espigas con flores de color lavanda pálido. Si se observa de cerca, se verá que Hottonia es un miembro de las Primuláceas.

Flores

En verano, color lila pálido o casi blanco, en espigas por encima del agua. como Cardamine.

Follaje

Caducifolio, en verticilos o alterno, color verde tenue, dividido y plumoso.

Tamaño recomendado del estanque

Pequeño a grande.

Resistencia

Muy resistente, tolera -20ºC.

Extensión

Cubrirá alrededor de 1 m2 en un año.

Plantación

Como plantas individuales, arrojándolas al agua en primavera.

Cuidados

Separar las plantas en verano si amenazan con cubrir el estanque. En otoño muere poor sobrevivir como yemas durmientes.

Multiplicación

Quitando las plantas jóvenes o arraigando en fango húmedo en verano.




Fuente: Plantas acuáticas. Stefan Buczacki. Tursen Hermann Blume Ediciones.




viernes, 21 de febrero de 2014

TÉCNICAS DE LA REPRODUCCIÓN POR ESQUEJES

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

Entender las diferentes técnicas de reproducción por esquejes



Las formas de reproducción por esquejes son variadas, al igual que las exigencias de los propios esquejes. En función de la porción extraída de la planta madre, se distingue entre esquejes de tallo (los más utilizados), herbáceos, semileñosos y leñosos, así como esquejes foliares y de raíz.

Esta distinción refleja la capacidad, que varía según la planta, de formar nuevos tejidos. Durante el proceso de formación de los nuevos tejidos. Durante el proceso de formación de los nuevos tejidos, uno de los problemas de los esquejes es conseguir que las células de las porciones extraídas vuelvan al estadio de meristemo -típico de la fase juvenil-, cuando en realidad se encuentran en su fase adulta. En el caso, por ejemplo, de los esquejes de tallo, que denem formar las nuevas raíces, el enraizamiento parte del interior del propio tallo, de células adultas que han vuelto a su fase de meristemo. Después del corte, estas células se dirigen hacia el exterior. La capacidad de un esqueje para formar nuevas raíces se denomina potencial rizógeno.

Asimismo, los esquejes de raíces destinados a reconstruir un
aparato aéreo deben de poder desarrollar brotes adventicios, que darán lugar a nuevas raíces. Paradójicamente, para estos esquejes la formación de nuevas raíces puede resultar más difícil que la emisión de brotes adventicios a partir del esqueje de raíz.

Los esquejes foliares, sin embargo, deben reconstruir a la vez las raíces y el aparato aéreo: las células del meristemo primario ya están presentes en ciertas hojas (por ejemplo, en la Kalanchoe bloessfeldiana), donde desarrollan con frecuencia embriones que, una vez separados y colocados en las condiciones adecuadas, podrán formar fácilmente nuevos plantones. en otras especies, como la Begonia rex o la Saintipaulia, los nuevos tejidos se desarrollan a partir de meristemos secundarios, es decir, de células que han retrocedido al estadio de meristemo.

¿Cómo se deben insertar los esquejes en el mantillo?

Aunque pueda parecer innecesario señalarlo, debemos recordar que los esquejes tienen un "sentido"; para evitar colocarlos al revés en el mantillo (un error bastante habitual con ciertas plantas), es aconsejable cortar la base oblicuamente y la parte superior en sentido horizontal.

Esquejes herbáceos

Los esquejes herbáceos proceden de la cima de los brotes jóvenes. En el caso de las plantas arborescentes y arbustivas, los esquejes deben extraerse en primavera y a principios del verano, mientras que en el caso de las plantas herbáceas, pueden hacerse antes, siempre que reciban una protección adecuada.

En una misma planta, los esquejes herbáceos pueden presentar una
mayor facilidad de enraizamiento con respecto a otros tipos de esquejes, pero también una mayor probabilidad de fracaso, ya que contienen una cantidad menor de reservas que les permitan el enraizamiento. Además, sus tejidos, extremadamente acuosos, pueden ser atacados con mayor facilidad por las enfermedades.

El tamaño de los esquejes varía de una especie a otra: por lo general, se deben extraer trozos de 5 a 7 cm de longitud; en ciertas plantas, como en el caso de los brezos, es suficiente con extraer esquejes de 2 cm, mientras que otras necesitan esquejes más largos. El diámetro también varía en función de las especies: desde algunos milímetros hasta aproximadamente medio centímetro.

Esqueje de tallo de geranio (Pelargonium)

Algunos esquejes herbáceos pueden arraigar al aire libre, en la tierra, pero, en general, es preferible trabajar en entornos protegidos y en cubiletes simples, bandejas o cajas pequeñas.

Para cortar los esquejes herbáceos, debemos utilizar cualquier utensilio cortante (cuchillo o tijeras) que esté bien afilado para efectuar un corte limpio. Los esquejes deben cortarse siempre por
debajo de una yema bien formada o un brote, en sentido transversal, evitando dañar la yema. Únicamente en el caso de algunas plantas, como la Clematis, los esquejes deben extraerse entre dos nudos o brotes. En otras, en cambio, el corte puede efectuarse a mano, sin utilizar ningún utensilio.

En el caso de las plantas que producen linfa o látex (como Ficus o Euphorbia), hay que usar productos cicatrizantes, como el carbón vegetal.

Una vez cortado el esqueje, debemos eliminar las hojas de su base y, en la mayoría de los casos, también las hojas apicales, dejando únicamente las intermedias: gracias a la fotosíntesis de estas últimas la planta podrá elaborar elaborar la nueva sustancia orgánica que servirá para la formación de las raíces.

Los esquejes "de cabeza", en cambio, son aquellos en los que
dejamos las hojas y los brotes apicales: no todas las plantas son aptas para esta técnica, que está indicada sobre todo para plantas perennes y plantas de interior. El problema principal es que los tejidos apicales son bastantes delicados y ricos en agua, y por ello están especialmente expuestos a las enfermedades criptogámicas.

En el caso de las plantas con flor, en cambio, debemos escoger los ramos que no tengan flores o capullos y, si es posible, los que estén en crecimiento vertical.

Una vez cortados, los esquejes deben plantarse inmediatamente; si esto no es posible, se conservarán en un medio fresco (como por ejemplo, papel de periódico húmedo, bolsitas o cubiletes de poliestireno, cartón ondulado o, incluso, un vaso de agua) para limitar la transpiración y evitar la pérdida de turgencia. En
cualquier caso, es aconsejable no esperar más de 24 horas. Para ciertos trasplantes herbáceos, por ejemplo las plantas con tallos huecos, también es conveniente guardar una parte del ramo portador, que facilitará el enraizamiento.

En las especies que arraigan con dificultad, se utilizan hormonas de enraizamiento y, en ese caso, los esquejes deben plantarse inmediatamente de haber sido tratados. También es necesario aplicar un tratamiento fungicida mediante productos en polvo.

Para plantar los esquejes se debe realizar un agujero en el mantillo con la ayuda de un palo puntiagudo o con el dedo; luego se introduce cuidadosamente el esqueje intentando no doblar o dañar el extremo; seguidamente, se coloca en posición vertical y se entierra aproximadamente un tercio de su longitud. Las hojas no deben de tocar el mantillo y deben estar a una distancia suficiente del sustrato.

La distancia que debe haber entre dos esquejes varía en función de su tamaño: el único criterio que hay que seguir es intentar que las hojas no se toquen. el enraizamiento tardará más o menos tiempo
dependiendo de la planta: en general, tarda de diez días a un mes. Después del enraizamiento, los plantones deben ser trasplantados inmediatamente; si esto no es posible, es aconsejable suministar abono líquido a los mantillos de enraizamiento, ya que contienen pocas sustancias fértiles. Además, una vez por semana se debe realizar un tratamiento con productos fungicidas.

Durante las primeras fases, y hasta que los esquejes estén bien arraigados, hay que evitar la luz directa del sol.


Fuente: La reproducción por esquejes. A Colombo. 
Editorial. De Vecchi




miércoles, 19 de febrero de 2014

Bignonia capreolata. Planta trepadora

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES


Bignonia, sus características y especies similares



Desafortunadamente, hay pocos miembros de la familia tropical de las bignonáceas, que pueden resistir los climas templados. La Bignonia y la Campsis se encuentran entre las más adaptables.

La flor se llama Bignonia, es de color escarlata y naranja y tiene aspecto de trompeta; es característica de esta familia de trepadoras por zarcillos, y en una zona apropiada presentará un espectáculo absolutamente espléndido a comienzos del verano.

Si usted tiene suerte, su aparición estará seguida por unas vainas,
aplastadas, más bien semejantes a habichuelas. aunque en las áreas más benignas es de hoja perenne (especialmente cuando crece como cobertura), podrá perder algunas de sus hojas en los inviernos fríos. Cuando empiece a podarla, podrá observar una marca parecida a una cruz oscura en la madera.

Emplazamiento y suelo

Al sol, o con sombra moderada, en un terreno que conserve la
humedad, que no tenga tendencia al encharcamiento ni a la desecación. Muy poco resistente. Sólo tolera unos -5ºC en invierno.

Tamaño

Puede alcanzar 2 metros, en tres años. Después alcanza 9-15 metros, a veces, en condiciones favorables.

Propagación

Acode los brotes que crecen por debajo, a finales del otoño o del invierno.

Cuidados

Utilice un soporte horizontal de alambre, adosado a una pared alta y soleada. Incluso en las zonas benignas, proteja las plantas jóvenes en su primer invierno. en terreno muy rico puede ser díficil hacer que produzca flores y en tales circunstancias, puede ser mejor encerrar las raíces. Cubra la planta a finales del otoño y en primavera con compost para jardín o mantillo de hojas. Aplique un abono para rosas o para otros arbustos floridos, en primavera.


Poda

Podar en primavera cuando ya no se pueda preveer que haya daños por heladas o por los fríos invernales. Corte todos los brotes dañados y, en situaciones de confinamiento (por ejemplo cuando crecen contra una pared) corte los que hayan crecido en la estación anterior, entre la mitad y dos tercios, según el vigor general.

Especies similares


Tecomaria capensis


Es una enredadera perenne, procedente del sur de África y emparentada con Bignonia, tan delicada como ésta y adornada con racimos de flores de color escarlata, con forma de trompeta. Si bien crece de forma más fiable en un invernadero o vivero, merece la pena probar su cultivo en un lugar protegido, en áreas realmente suaves, donde alcanzará alrededor de 4-5 metros, en cinco años.



Fuente: Plantas trepadoras. Stefan Buczacki.
Tursen Hermann Blume Ediciones.




lunes, 17 de febrero de 2014

Especies tapizantes y cubresuelos. 6ª Parte

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

Plantas tapizantes y sus características


Centranthus ruber (Valeriana roja, Milamores)


Mata vivaz, rústica y vigorosa, de tallos erectos hasta 60 cm, colonizadora de ruinas y frecuentemente naturalizada alrededor de jardines. Hojas de color verdemar y grupos de abundantes florecillas rojas, perfumadas. Es una solución para cubrir el terreno en jardines de condiciones difíciles, porque soporta los suelos más ingratos y resiste extraordinariamente la sequedad.

Se plantan 3/m2, pero se resiembran con facilidad. Útil para verderecer y florear rocallas, escarpados y muros; componer macizos, alternados con Thymus, Lavandulas, Salvia officinalis, Teucrium, Rosmarinus, Westringia, etc. Empleada para revegetar zonas degradadas. "Albus" produce flores blancas. Apta para macetas y para flor de corte. Podar después de la floración. reproducción por siembra.
Es medicinal, con virtudes antiespasmódicas.

Cerastium tomentosum (Cerastio)


Clásica alfombrante, invasiva, apreciada por su color y adaptabilidad, de elegante floración. Follaje denso y fino, gris plateado. Abundantes florecillas blancas que agradan a las mariposas.

Muy rústica y frugal; todo clima y todo terreno, en posición soleada. Soporta la sequedad pero necesita algunos riegos en verano, sin los cuales desaparece su follaje hasta el otoño. Plantar 4/m2.

Puede sustituir al césped en suelos secos. Excelente cubierta de contraste cromático, de 15 cm de altura, para terrenos en pendiente y jardines rocosos. Útil en grandes y pequeñas superficies. Buen aislante del fuego. Recortarlo periódicamente para evitar la formación de calvas. Propagación muy fácil mediante siembra directa, o manojos de esquejes sobre el terreno, en octubre o marzo.

Ceratostigma griffithii (Galaxia)


Procedente del Himalaya. Interesante mata cubridora, de porte rastrero, ramificado y compacto, que puede crecer hasta 80 cm de altura. Su agradable follaje verde tenue, vira a escarlata en otoño. Bellas flores azul brillante en otoño.

Tolera bien cierto grado de sequedad, pero agradece algunos riegos ocasionales. Practicarle en marzo una ligera poda de limpieza y embellecimiento. No se le conocen problemas de salud, ni plagas. Puede multiplicarse mediante esquejes de brotes laterales en julio.

Ceratostigma plumbaginoides


Procedente de China. Planta vivaz caducifolia, reptante y cundidora, que sólo levanta unos 15 cm del suelo. De gran valor como alfombrante, por sus hojas, que adquieren una bonita coloración bronceada en otoño, y por su notable floración, bella y prolongada, de color azul noche. 

Es rústica y adaptable a terrenos secos, pobres, áridos y calcáreos. Agradece riegos periódicos durante el verano. Con el tiempo, puede ser invasiva y desplazar a especies más débiles.

Empleada para cubrir pequeñas y grandes zonas, a una densidad de 5/m2. Evitarle excesos de humedad, y cortarla anualmente, a ras de suelo, en marzo. División de mata en marzo, o esquejes tiernos en mayo.

Chrysanthemum frutescens (Margarita de bola)


Procedente de las Canarias. Mata grande, redondeada y compacta, de hojas recortadas; de 1 metro de altura. Flores blancas abundantes en primavera, y probable refloración en otoño. En climas suaves, florece casi todo el año. Prospera en todo tipo de terrenos. Tiene numerosos cultivares: de flores amarillas, rosas, azules y de flor doble. Buena cubridora del suelo.

Necesita algunos riegos regulares. El recorte de la floración marchita, permite prolongarla durante todo el verano. Se multiplica muy fácilmente, mediante esquejes de brote tierno en marzo-abril o en septiembre.

Cineraria maritima (Cineraria, Rosa de mar)


Mata de hasta 1 metro de altura, ancha, de porte laxo, cultivada por la belleza de sus hojas: Estas son profundamente divididas y están cubiertas por una lanosidad blanquecina y plateada. En verano, produce inflorescencias amarillas poco ornamentales, que es preferible suprimir cuanto antes en beneficio de la vegetación (con tendencia a espigarse). Planta ultra-rústica: se conforma con cualquier terreno, incluso calizo, y resiste la sequía y la vecindad del mar. Es incombustible y, plantada en masa, puede detener las llamas. Existen bellos cultivares como "Candicans", "Diamond", y "Silver Dust".

Muy útil para rocallas y taludes, así como para formar masas plateadas muy ornamentales y contrastantes. Multiplicable por esquejes, antes o después de la floración.



Fuente: Flora ornamental Mediterránea. Plantas cubridoras y alfombrantes. Xavier Bellido. Editorial Rueda S.L.



domingo, 16 de febrero de 2014

PROBLEMAS DE LAS PLANTAS ACUÁTICAS

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

Aprenda sobre los cuidados de sus plantas acuáticas.



Una ventaja que ofrecen las plantas acuáticas es que están relativamente libres de plagas y enfermedades; diría incluso que resulta beneficioso que no se pueda hacer nada con los problemas que aparecen. Esto se debe a que no pueden utilizarse aerosoles fúngicos insecticidas sobre las plantas acuáticas (con la posible excepción de las especies de jardín pantanoso que estén alejadas del agua) por la sencilla razón de que casi todos tienen efectos negativos sobre otros habitantes del estanque. El derris, por ejemplo, es un producto natural muy utilizado como insecticida general y aclamado por todos como producto seguro, pero es muy tóxico para todos los peces.

Los áfidos son las plagas más comunes en los jardines acuáticos,
pero se quitan fácilmente lavándolos con la manguera; una vez en el agua, los peces encuentran en ellos una fuente adicional de proteínas. El moteado fúngico es la enfermedad más común; tendrá que cortar las hojas que estén seriamente afectadas y deshacerse de ellas. El oídio puede ser un problema en algunas plantas marginales y de jardín acuático, pero no es peligroso hasta que las temperaturas aumentan en verano. Siempre que ocurra después de la floración, podrá podar parcialmente las plantas y quitar el follaje dañado.

Suele ocurrir en jardinería que aquellas plantas que más se han cuidado y seleccionados son las que más problemas de plagas y enfermedades tienen; piense en los claveles, las dalias, las patatas y los crisantemos. El equivalente en el jardín acuático es el nenúfar, que suele verse afectado por muchas mas plagas y enfermedades que cualquier otra, pero afortunadamente muy pocas son peligrosas.

La excepción es, quizás, el escarabajo del nenúfar, un pequeño escarabajo marrón con diminutas larvas marrones, que va haciendo agujeros y surcos en la superficie superior de las hojas y no sólo desfigura la planta, sino que además favorece la aparición de hongos. Por las razones que ya hemos comentado, no se puede utilizar un insecticida, así que el tratamiento consiste en usar la manguera para lavar los insectos, y hay que actuar rápidamente en cuanto aparezcan los primeros síntomas.

Los principales problemas en los estanques de jardín no son en realidad las plagas y las enfermedades, sino la misma agua del estanque. Durante años lo que más me ha pedido la gente son soluciones para la prevención y/o eliminación del 'limoverde' y la
'sopa de guisante'. Ambos problemas están originados por algas. El limo verde no es otra cosa que un alga filamentosa verde, mientras que la apariencia de sopa de guisante de un estanque es el resultado de la concentración de gigantescas poblaciones de microscópicas algas verdes unicelulares. En los años que llevo practicando la jardinería acuática, he llegado a la conclusión de que ninguno de los dos se puede evitar una vez presente, y tampoco se pueden eliminar totalmente pero, por otro lado, no creo que sean tan graves como la gente dice.

Las plantas sumergidas oxigenadoras ( y especialmente Elodea) favorecen el limo verde porque le proporcionan una base sobre la que crecer; y que he cultivado estanques sin oxigenadoras y sin limo verde. Pero si cultiva plantas sumergidas, y deberá hacerlo si no dispone de otra forma para conseguir oxígeno, tenga mucho cuidado y compruebe cualquier planta nueva que introduzca. 

A veces no se ven los filamentos de limo verde adheridos en ellas pero, si los ve, quítalos. He dicho varias veces que llenar el estanque con agua de lluvia en lugar de con agua del grifo disminuirá significativamente el crecimiento de algas, y es cierto porque la primera no contiene los productos químicos que utilizan las algas como fuente para extraer nitrógeno. 

Hay que admitir que lo de llenar cada vez el estanque con agua de lluvia es más fácil decirlo que hacerlo. Pero sea cual sea el tipo de agua utilizada, es importante evitar que caiga fertilizante de las
partes adyacentes del jardín. Hay que tener especial cuidado con los recipientes de plantas colocados cerca del borde del estanque. Al echarles fertilizante líquido, es muy fácil que caiga un poco en el estanque, por lo que es aconsejable retirar las macetas del borde temporalmente mientras esté aplicándoles abono.

Una vez que el limo verde se ha establecido en un estanque, no creo que sea conveniente añadir productos químicos algicidas en el agua. Es posible que  maten las algas, y pueden incluso hacerlo sin dañar otras formas de vida del estanque, pero el resultado será limo verde muerto que se descompondrá en el agua y creará aún peores problemas. Sin duda, el mejor y casi único método de control es sacar el limo verde. 

Cuando digo sacar, quiero decir arremangarse y quitarlos si el estanque es bastante pequeño para alcanzarlo; otra posibilidad es enrollar el limo alrededor de una horquilla de madera (si el revestimiento es plástico no utilice una herramienta metálica) y tirar de él para sacarlo. Si es posible, es recomendable verter el limo dentro de una bañera vieja o  un recipiente similar para que los peces pequeños puedan escapar antes de convertirlo en compost.


Mucha gente me pregunta sobre el uso de filtros en los estanques de jardín, ya que ahora se anuncian y venden filtros mecánicos y biológicos. Yo he hecho experimentos con los dos pero no creo mucho en su valor; normalmente no los utilizo. El principio del filtro mecánico consiste en bombear agua continuamente a través de una especie de almohadilla filtrante que eliminan las partículas suspendidas, incluyendo las algas verdes. Son pequeños, están sumergidos y la misma bomba se puede utilizar para hacer funcionar la fuente. 

El filtro biológico bombea el agua a través de capas  que contienen
bacterias que digieren los desperdicios orgánicos y las algas convirtiéndolas en material inocuo. Aunque la bomba puede estar sumergida, el filtro biológico necesita una caja grande que debe ocultarse en algún lugar lejos del estanque - no es fácil si está en el centro de un patio pavimentado. 

El tercer aparato empleado para intentar limpiar el agua verde es el aclarador ultravioleta de agua, que hace pasar el agua a través de una cámara en la que queda expuesta a rayos UV que matan las células de las algas. Basta decir que ninguno le garantiza agua limpia y sin algas. Todos necesitan mucha atención y, aunque no puedo negar su valor en situaciones específicas - como los estanques con carpas de Koi -, no me acaban de parecer muy útiles para un estanque normal.


Fuente: Plantas acuáticas. Stefan Buczacki. Tursen Hermann Blume Ediciones.