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lunes, 4 de agosto de 2014

EL LIRIO. Historia de una planta mítica

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

Historia del Lirio



El lirio y el mundo de los dioses

En el antiguo Egipto, el lirio se asociaba al dios Horus y era el símbolo del poder divino. asimismo, aparecía la forma de Iris orientalis dentro de la flora característica de la época. Su presencia en lugares importantes puso de manifiesto la notoriedad del lirio; podemos encontrarlo en las paredes del templo de Amón, en Karnak, donde hay representado un auténtico jardín botánico, considerado como el herbario más antiguo del mundo.

Junto con el papiro y el loto, el lirio también formaba parte de las decoraciones de algunos palacios como el de Akenaton, en Tell el Amarna. Asimismo, el terreno funerario no escapo de la influencia del lirio, que aparece decorando numerosas tumbas de diversos períodos. 

La fascinación que ejercía el lirio llegó a ser tal que, ya en el siglo
XV a. de C., Tutmosis III trajo consigo algunos ejemplares de sus campañas en Asia Menor.

Por su parte, la mitología griega rebosa de leyendas, historias y anécdotas que cuentan en el modo que los dioses intervenían en la vida de los hombres a fin de dar forma definitiva a ciertos aspectos de su vida cotidiana, historia y geografía.

Los titanes, las ninfas y los héroes servían, pues, para explicar la presencia de elementos o fenómenos atmosféricos en la vida diaria. Mediante genealogías en ocasiones complejas, Eos, hija del titán Hiperión y de Tía, se convirtió en la personificación de la aurora; Hémera, hija de la noche, en la del día, etc.

Con el tiempo, algunos personajes mitológicos se integraron en la naturaleza, ya que sus nombres pasaron a la posteridad para designar un componente de la flora o de la fauna.

El lirio y sus colores tornasolados también pasaron a ser el símbolo del arco iris, del vínculo irregular, si bien visible, entre el cielo y la tierra, entre el mundo de los dioses y el de los hombres, de la reconciliación entre los parajes yermos aunque fecundos y la tierra nutriente llamada a proporcionar nuevos frutos.

De hecho, la tradición mitológica sostiene que el lirio, bajo el nombre de Iris, pertenece a la descendencia de Océano y que, en realidad, es la hija del titán Taumante y de la ninfa Electra. Según esta misma tradición, las hermanas de Iris fueron las famosas Arpías, Aelo y Ocípete, secuestradoras de niños y almas. Para protegerlas, Iris luchó contra los argonautas Zetes y Calais, enviados por Fineo para matar a las Arpías.

Iris, como Hermes, es mensajera de los dioses, concretamente de
Zeus y, muy en especial, de la esposa de este, Hera, de quien parece haberse convertido en sirvienta. La intervención más célebre de Iris se encuentra en la Iliada, en la que lleva un mensaje del señor de los cielos para favorecer la reconciliación entre Aquiles y Príamo.

Como en el caso de sus hermanas, la mitología también le atribuye una unión con Céfiro, el dios del viento del oeste. En alguna ocasión, Iris ha sido considerada la madre de Eros, el dios del amor. A menudo aparece representada con el aspecto de una diosa alada, sobre el sol, vestida con un ligero velo con los colores del arco iris o bien luciendo una túnica de idénticas características.

Iris, en su papel de intermediaria con lo divino, también fue utilizada igualmente en la tradición funeraria, en la que el lirio ocupó un lugar absolutamente excepcional.

En la antigua Grecia arraigó la costumbre de plantar manojos de lirios blancos (especialmente del Iris albicans, originario de Arabia) sobre las tumbas, y, en particular, sobre las sepulturas de los guerreros que habían perdido la vida en combate, para favorecer el viaje del alma hacia el Olimpo.

Parece que esta costumbre sigue vigente en nuestros días en numerosas regiones del mundo, como por ejemplo en las zonas bajas del Himalaya o en algunos cementerios de tradición musulmana, que se encuentran completamente cubierto de lirios.

En la época moderna, el lirio se convirtió sobre todo en un objeto floral. Así pues, Iris, que había sido diosa y símbolo del más allá, dio su nombre a una de las flores más emblemáticas de nuestros jardines: el lirio o iris en su denominación latina.


Fuente: El gran libro de los Lirios. Marie-Cécile Tomasina
y Olivier Laurent. Ed. De Vecchi


2 comentarios:

  1. lirios flor maravillosa de aroma exquisito,la tengo en mi jardin en variados colores desde muchos años

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