Buscar en este blog

martes, 29 de abril de 2014

DISEÑO DE JARDINES. Jardines con agua

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

El destello del agua añade una dimensión nueva y vital a cualquier entorno ajardinado.



Tanto en estanques ornamentales como en piscinas, fuentes o cascadas, la visión y el sonido del agua proporcionan un alivio grato respecto a la aridez de los largos y calurosos veranos. Incluso una piscina de tamaño normal puede destacar atractivamente si armoniza con el paisaje existente en el jardín.

De nuevo podemos encontrar inspiración en la obra de los árabes, maestros en crear oasis refrescantes en lugares donde la sequía estival es severa. Sus grandes jardines en el sur de España demuestran el arte de usar el agua en todas sus espléndidas variantes. Los grandes jardines italianos también incorporaban efectos de agua muy espectaculares - las famosas fuentes de la Villa d´Este son un ejemplo entre muchos.

Esta manera de usar el agua sólo es posible con un abastecimiento
abundante de agua y sistemas extremadamente sofisticados y potentes.  Cataratas, cascadas, canales de agua que corre con fuerza, altas fuentes plumosas, todo ello está pensado para asombrar, excitar e impresionar por el propio volumen de agua, el ruido y el brío de los efectos especiales.

Tales "Niágaras", sin embargo, sólo son apropiadas para una casa importante y un jardín grande. en un contexto doméstico menor no sólo serían inapropiadas sino probablemente molestas. Es mejor restringir cualquier efecto de agua que haga ruido a las áreas donde siempre hay actividad, -en la entrada de la casa o al lado de una pequeña escalinata, por ejemplo-.

En un espacio pequeño, se puede usar el agua para introducir un suave movimiento e interés: en un área cerrada por altos setos siempre verdes, por ejemplo, que de otra forma puede parecer un poco estática y oprimente. En un patio apartado o en la esquina callada de una terraza, un pequeño chorro de agua o un goteo de un bol en un estanque también añadirá una nueva y atrayente dimensión de sonido.

Cuando se usa como espejo para reflejar arquitectura o escultura el agua puede fomentar una sensación de calma. ya que incluso una onda pequeña en la superficie rompería el reflejo y la sensación de paz, es mejor limitar este tipo de usos del agua a patios protegidos.
En el Patio de los Mirtos en la Alhambra, la plantación es formal y se limita a naranjos bien formados y setos de mirto. En otras situaciones, los diseños siempre cambiantes del follaje en movimiento reflejados en el agua, pueden ser enteramente aceptables e incluso deseables.

Una alternativa atractiva a un estanque pequeño es un jardín pantanoso.

Piscinas

Hacen falta considerable ingenio y destreza de diseño para encontrar la manera de hacer que la mayoría de las piscinas encajen en el paisaje, sin chocar con él.


Las brillantes escaleras de acero inoxidable, el azul resplandeciente del agua, los gritos de los bañistas, el zumbido de las bombas y el olor a cloro no pertenecen para nada al orden visual y olfativo del jardín bien compuesto.

Aunque es perfectamente posible construir piscinas que se integren en el entorno, dándoles una forma irregular, o quizás ubicándolas bajo una roca y forrándolas de azulejos de color más natural, la mayoría de la gente sigue prefiriendo una apariencia aséptica e higiénica.

Las plantas alrededor de la piscina pueden ayudar a suavizar su
apariencia "clinica". El césped es idóneo. No sólo contribuye a reducir la artificialidad de la piscina en sí, sino que también es suave para andar o tumbarse, permite un buen drenaje del agua y no se vuelve resbaladizo ni con agua ni con aceite bronceador. No acerque el césped demasiado a la orilla, sin embargo: el pesado tráfico de pisadas y el área de la ducha pueden hacer que se vuelva desagradablemente fangoso. La hierba cañamazo es gruesa y tupida, y es la más apropiada para este propósito. Es esencial que el área inmediatamente alrededor de la piscina sea fácil de limpiar y que no resbale.

Más lejos de la orilla del agua, son aplicables dos consideraciones principales en cuanto a la elección de plantas.

La primera parece obvia, pero es sorprendente lo que a menudo se ignora: que ninguna planta que se siembre sea de un tipo que pueda herir la piel desnuda. las plantas con pinchos duros, tales como los agaves, muchas de las yucas y algunos de los aloes -además de las palmeras jóvenes, cuyas púas en la base de las hojas pueden causar serias heridas- son muy peligrosas.

Tenga cuidado, también, de no sembrar nada cerca de una piscina que suela atraer a las abejas. Por supuesto, tampoco es deseable plantar árboles o arbustos que puedan dejar caer flores muertas, hojas o corteza, ensuciando así la piscina y entorpeciendo el funcionamiento de los filtros. En su lugar, utilice plantas de follaje tales como Fatsia japonica, Schefflera arboricola y Strelitzia nicolai.



Una solución atractiva es sembrar en los alrededores de la piscina
de plantas que no sólo dan sombra, sino que también imparten una apariencia isleña y tropical, en consonancia con las aguas azules.

Las palmeras maduras, las cordilines y los bananeros son satisfactorios y dan precisamente la impresión deseada: En el caso de los primeros dos tipos de planta, sin embargo, es mejor cortar los racimos de flor para que no dejen caer los pétalos. las hojas o bien caen enteras, y son fáciles de recoger (como en el caso de las palmeras Phoenix) o bien permanecen como una densa maraña alrededor del tronco (como en las palmeras Washingtonia). esta maraña se puede dejar o se puede hacer quitar periódicamente por un experto.


Fuente: El Jardín Mediterráneo. Hugo Latymer. Ed Blume






2 comentarios:

  1. Me gustan los estanques ya que dan vida a los jardines , los pajarillos se acercan a bañarse y a beber agua me encanta verlos en el mio y ademas el sonido del agua relaja muchisimo .
    Besos !!

    ResponderEliminar
  2. Yo siempre que puedo meto una fuente o un estanque en mis diseños.

    ResponderEliminar