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domingo, 16 de marzo de 2014

ESQUEJES SEMILEÑOSOS

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

Técnicas de reproducción mediante esquejes semileñosos



Los esquejes semileñosos presentan características intermedias entre los herbáceos y los leñosos, y normalmente se utilizan para multiplicar plantas arbustivas -sempervirens o caducas- y coníferas.

La ventaja con respecto a los esquejes herbáceos es que conservan una mayor cantidad de sustancias de reserva, que el esqueje utiliza para sobrevivir hasta el momento del enraizamiento. Así pues,este tipo de esqueje es menos sensible al desecamiento.

Para la mayoría de las especies, se aprovecha la primera fase de crecimiento de las plantas leñosas, los brotes tiernos o turgentes, en el momento que empiezan a madurar. Los brotes idóneos son aquellos que pueden extraerse con facilidad al doblarlos y que
presentan una cierta gradación en el tamaño de las hojas: las más viejas ya han alcanzado la madurez y las más jóvenes tienen un tamaño menor.

En general, este tipo de esqueje se debe extraer en verano, de junio a septiembre.

Con ciertas especies, en cambio, debemos elegir brotes maduros, cuyas hojas estén completamente formadas. Estos esquejes deben extraerse un poco más tarde, a partir de julio. Algunas especies pueden echar raíces al aire libre, en la tierra, aunque siempre es recomendable plantarlas en un ambiente protegido.

Este tipo de esqueje tarda bastante tiempo en enraizar en comparación con los esquejes herbáceos y debe contener una buena
cantidad de sustancias de reserva. Por tanto, debemos extraer esquejes con una longitud de 10 a 15 cm y que están provistos de una buena cantidad de hojas.

El corte se debe realizar justo debajo de una yema (aunque en ciertas especies es preferible guardar una parte del ramo portador), sobre un tallo ligeramente lignificado, y se deben retirar las hojas de la parte inferior y las hojas apicales del esqueje. Para reproducir la transpiración, en algunas especies es necesario realizar un corte del limbo foliar para que disminuya la superficie transpirante.

Una vez extraídos, los esquejes semileñosos no se conservan durante mucho tiempo. Se deben tratar con hormonas de enraizamiento e introducir aproximadamente la mitad del esqueje dentro de un mantillo compuesto de turba gruesa y arena. También en este caso las hojas no deben tocar la tierra ni las hojas de los plantones vecinos.

Durante los periodos más calurosos, el mantillo debe estar
ligeramente húmedo y debe colocarse a la sombra, sobre todo en las horas de máxima luz. También es conveniente aplicar un tratamiento fungicida, sobre todo al principio.

El tiempo de enraizamiento varía de una especie a otra: la media es de aproximadamente 4 a 6 semanas. En el caso de las especies sempervirens, la reproducción será un éxito si el esqueje conserva sus hojas con la llegada del otoño. En las especies de hojas caducas, la pérdida de las hojas y su reaparición durante la primavera son la prueba de que la multiplicación se ha realizado con éxito. Cuando los esquejes empiecen a arraigar, será necesario suministrarles sustancias nutritivas y fertilizantes.

El transplante se debe realizar en primavera, bien en la tierra, bien en una maceta, según la forma de cultivo elegida. Se deberán retirar los esquejes que no hayan logrado un buen enraizamiento y un desarrollo vegetativo óptimo.


Fuente: La reproducción por esquejes. A Colombo. 
Editorial. De Vecchi



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