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viernes, 22 de noviembre de 2013

EL JARDÍN EN INVIERNO

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES


Mantenimiento de jardines en invierno




Las heladas, el frío intenso y la nieve pueden convertir el invierno en una estación en la que es difícil, si no desaconsejable, trabajar demasiado en el exterior. Por un lado, limitan el número de especies que pueden cultivarse, pero, por otro, posibilitan un control efectivo de ciertas plagas. Es el contrapunto al verano, las plantas han perdido su pujanza y la mayor parte de ellas están en fase de descanso vegetativo.

Aunque el jardín muestre otra cara, más austera y simplificada, si está bien planificado no tiene por qué faltar el color o los elementos estimulantes. Es posible crear un jardín invernal lleno de interés visual y de fragancias, pues hay algunas plantas que florecen en esta época, como Jasminum nudiflorum, Viburnum, Camelia, Euryops, Cyclamen, Hamamelis, Erica, Viola tricolor, Tropaeolum … También puede introducirse un color temporal en forma de plantas de parterre y bulbos de floración invernal. Los arbustos y árboles caducifolios han perdido sus hojas y exhiben sus cortezas con dibujos, texturadas o despellejadas, y su estructura o esqueleto suavizado por el follaje de las coníferas y las perennes de hoja ancha, que pueden proporcionar variedad de texturas, formas y colores (amarillos, dorados verdes, azules y hasta bermejos). Aprovecharemos la desnudez de los caducifolios para tratar las plantas con problemas de plagas. Se gasta menos producto y la estructura de la planta es más accesible. Es un buen momento para cepillar y embadurnar los troncos con un preparado de arcilla y ceniza para regenerarlos y eliminar parásitos.

En este duro periodo, los pájaros del jardín deberían contar con un suministro regular de comida y agua, y es ideal que haya una sucesión de umbelíferas y plantas que ofrezcan alimento y refugio a la fauna útil. Las plantas más saludables y mejor nutridas siempre serán las más resistentes, por lo que un elemento muy importante de prevención en las heladas será mantener y acrecentar el nivel de humus y la pujanza de su vida microbiana con aportes sistemáticos de materia orgánica en forma de compost.

Labores invernales

·       La rudeza del clima en estas fechas puede ser un riesgo para algunas plantas que deberán ser protegidas con abundante acolchado.
  ·       Los residuos vegetales y restos de plantas dañadas por los rigores del clima se compostan o se usan como acolchado para reintegrarlos al ciclo natural en forma de fertilizantes orgánicos.
  ·       Si el invierno ha sido muy lluvioso y se ha apelmazado la tierra será conveniente remover (sin voltear) la capa superficial de los espacios no acolchados para que, con la aireación, se active la vida en la tierra. En tierras arcillosas, nunca realizaremos esta labor cuando esté húmeda.
  ·       Inspeccionar los bulbos almacenados que habremos dispuesto sobre areno o papel, pues pueden pudrirse o secarse excesivamente (se pueden rehidratar poniendo a remojo unas horas y secándolos después). Al comprarlos, comprobar que no hayan empezado a brotar, que no estén dañados, y que no tengan manchas, huecos, ni puntos blandos.


  ·       Si queremos tener un buen comienzo de primavera, es ahora cuando debemos plantar las primeras anuales y bianuales para una floración temprana.
  ·       Entre noviembre y enero, según las condiciones climatológicas de la zona, realizaremos la poda de rosales, podaremos los caducifolios antes de entrar en savia y también las frondosas.
  ·       Empezar a preparar los semilleros protegidos de cara a la próxima primavera.
  ·       En invierno, al ser los días más cortos y más fríos del año y la época de menor actividad en el jardín a nivel de crecimiento y actividad vegetal, el trabajo que exige su mantenimiento se reduce a mínimos y tenemos tiempo para tareas para las que en el verano no hay lugar, como revisar la maquinaria (cambios de aceite, filtros de aire, tensión de cables, bujías … Al afilar la cuchilla del cortacésped, hay que dejarla equilibrada – apoyada sobre su punto medio deberá sostenerse en equilibrio) y el estado de las herramientas (sumergir las tijeras de podar en aceite, afilar respetando el bisel de corte y desinfectar con alcohol de 90º, quitar el óxido de la sierra con papel esmeril).

Hacer balance del año

Repasaremos en nuestras anotaciones los problemas que han ido surgiendo para darnos cuenta del nivel de adaptación de ciertas plantas a lo largo del año. El historial de nuestros aciertos, fallos y experiencias nos ayudará a planificar la nueva temporada, encarando los problemas como retos estimulantes que nos permitirán aprender gracias a la experiencia adquirida.

Labores del jardín en diciembre

Sembrar
  ·       En semillero protegido: Lobelia, Salvia, Verbena, Celosia, Aquilegia, Dianthus, Althaea rosea, Papaver, Cineraria …

Plantar
  ·       Bulbosas de primavera, Jacinto, Narciso, Tulipán, Iris, Freesia, Crocus.
  ·       Árboles y arbustos de hoja caduca y coníferas resinosas. Para ello, primero elegiremos ejemplares robustos, bien formados, con raíces claras y abundantes. Si van en maceta, sin musgo ni raíces enrolladas, haremos el hoyo mucho más grande que el cepellón; cubriremos el cepellón con una mezcla de tierra y compost, a la misma profundidad a la que ha crecido (seguir las marcas del tronco); una vez plantado, haremos un alcorque que llenaremos de agua y que hará que la tierra haga contacto con las raíces; y finalmente, acolcharemos alrededor.
  ·       Podar las trepadoras caducas que florecen sobre leña nueva y las siempre verdes.

Propagación

  ·       Llevar a cabo injertos de cuña apical en Hibiscus, Cercis y de escudete en Acer y Cotoneaster. Recogeremos esquejes de raíz en Gaillardia y Anemone. Llevaremos a cabo los acodos en Tecomaria capensis y Bignonia.

Previsión


·       En zonas muy frías, vigilar los árboles en los que se acumula mucha nieve y cortar los setos en punta para evitar que ésta se acumule sobre ellos. La nieve es más peligrosa cuando se derrite y luego se congela de nuevo.
  ·       No pisar la hierba helada pues puede dañarse, quedando expuesta a enfermedades del tipo fusariu.
  ·       Recomponer el acolchado dañado por la intemperie. Es fundamental para proteger las plantas sensibles a las heladas.
  ·       Abonar de fondo con estiércol bajo el acolchado. La tierra lo asimilará durante el invierno.

Labores del jardín en enero

Sembrar

  ·       En semillero protegido: Ageratum, Impatiens, Begonia, Pensamiento, Salvia, Verbena, Heliotropo, Lobelia, Anthirrinum.
  ·       En plena tierra: Mathiolla incana y Bellis perennis.

Plantar

  ·       Gipsophila.
  ·       Plantar árboles y arbustos caducos, de raíz desnuda y de cepellón. Elegir días templados y húmedos con la tierra en sazón.

Poda


·       Comenzar la poda de configuración y la renovación de árboles y setos caducos antes de que suba la savia.
  ·       Cortar la leña muerta, enferma o dañada.
  ·       Podar las trepadoras caducas para configurarlas y guiarlas.
  ·       Rosales en general y las vides ornamentales. Segunda etapa del podado de la Wisteria.
  ·       Podar sólo cuando haya pasado el riesgo de heladas, pues una herida abierta no cicatrizada es un canal por el que el frío puede llegar a matar la planta.

Propagación


·       Dividir las perennes – Anemone, Achillea, Hebe, etc. – para conseguir nuevas plantas sin tener que comprarlas. Cada división deberá tener al menos un brote y una cantidad razonable de raíces.
  ·       Llevar a cabo los acodos en el jazmín y los injertos de cuña apical en Daphne, Aesculus y de escudete en Camelia y Hamamelis.

Previsión


 ·       Hacer un aporte extra de materia orgánica semi descompuesta en aquellas partes del jardín con alguna deficiencia o desequilibrio.
  ·       Colocar trampas para que las babosas, en los días húmedos y templados, no causen daños.
  ·       Para romper la estructura de los suelos compactados, pasar cuidadosamente la laya u horca de doble mango, sobre todo en las zonas con bulbos de floración primaveral.

Labores del jardín en febrero

Sembrar

  ·       En semillero protegido: Gazania, Primula, Petunia, Crisantemo, Caléndula, Lavatera, Clarkia, Canna.
  ·       En plena tierra: Lathyrus odoratus, Papaver.

Plantar

  ·       Ranunculus crocosmia, Begonia, Convallaria y Nardo.
  ·       Es una buena época para plantar rosales y trasplantar plantas establecidas.

Podar


·       Tras la floración: las hortensias, clemátides, tallos viejos en brezos, jazmín de floración invernal, los Cornus, las vides ornamentales como la Vitis coignetiae, y las plantas que florecen sobre leña nueva.
  ·       Acabar de podar los caducifolios y frondosas, antes de que entren en savia.

Propagación

  ·       Hacer esquejes de leña semidura de Plumbago, Jazminum, Skimmia. Y de leña blanda: Calluna, Hidrangea y Lantana.
  ·       Acodado de hortensia y jazmín.

Previsión


·       Para evitar daños en las plantas en los casos en que se haya producido helada, lo idóneo sería cubrir – antes de que salga el sol – con arpillera o tela de umbráculo las zonas afectadas para que puedan volver gradualmente a la temperatura normal, evitando así el nefasto choque térmico.
  ·       Fumigar en general con purín de ortigas dará vitalidad a las plantas tras el invierno.
  ·       Comprobar el acolchado y la protección de las plantas más sensibles al frío.
  ·       Recoger la hojas caídas durante el invierno y compostarlas junto a desechos de plantas y restos de cosechas del huerto.
  ·       Dejar en el estanque un flotador o una pelota para evitar daños por el hielo.
  ·       Preparar la tierra para bulbos de floración veraniega a plantar en primavera.
  ·       Preparar el suelo para el plantado primaveral de las plantas aromáticas plurianuales.


Fuente: Agenda del huerto y el jardín ecológicos
Mariano Bueno y Jesús Arnau

Editorial Integral


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