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lunes, 19 de agosto de 2013

PLANTAS PERENNES EN EL DISEÑO DE JARDINES

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

Como utilizar plantas perennes en el Diseño de Jardines




Las plantas perennes, tal vez más que cualquier otro grupo de plantas, ofrecen una paleta de color, forma, fragancia y textura de infinita riqueza. Existen perennes adecuadas para casi cualquier zona de su jardín, sea cual sea su tamaño y su ambiente o estilo.

Las perennes se definen como plantas no leñosas que viven durante dos o más años. Algunas, como Helleborus niger, son perennifolias, por lo que proporcionan un valioso interés invernal. La mayoría, sin embargo, son herbáceas, y se marchitan en otoño y, aunque ello supone el inconveniente de tener los macizos desnudos en invierno, muchos jardineros gustan de esa alternancia, sobre todo porque el rebrote de nuevos tallos anuncia la llegada de la primavera.

Si se lleva a cabo una selección bien pensada, las perennes pueden utilizarse para crear macizos con una prolongada parte de un margen mixto con arbustos, para conseguir una estructura a largo plazo, o con bulbos primaverales y anuales de floración prolongada, a modo de relleno durante los períodos más tranquilos que preceden y siguen a la gloriosa – aunque breve – aparición de flores a mediados del verano.

Elección de perennes

Para que un diseño de plantación sea un éxito, hay que hacer un cuidadoso análisis del lugar antes de seleccionar aquellas plantas que se adapten a las condiciones del jardín. Siempre es preferible seleccionar perennes que se adecuen al tipo de suelo, el clima y la orientación, que luchar por mantener vivas plantas en condiciones no adecuadas.

Dado su amplio espectro de color y aroma, resulta obvio que el valor de las perennes reside en sus flores. Algunas también tienen un follaje muy atractivo, con colores que abarcan desde el verde esmeralda de las especies del género Veratrum (con hojas plisadas) hasta la delicada tracería de las del género Dicentra. En general, la belleza del follaje dura más que la de las flores, y la variedad de texturas y colores de las hojas proporciona un gran potencial para alargar la estación de interés (lo que resulta especialmente importante en un jardín pequeño). Las perennes varías en altura, desde la grandeza arquitectónica del cardo (Cynara cardunculus) hasta la más baja de las plantas cobertoras, y permiten infinitas variaciones de forma, perspectiva y composición. Su versatilidad puede aplicarse a una gama de temas de plantación y situaciones.

Margen herbáceo

El margen herbáceo puede diseñarse en una variedad de estilos para combinar o realzar el aspecto y el tono de un jardín. Desde finales de la época victoriana, los márgenes herbáceos han demostrado ser resistentes medios de exhibición de perennes. En los márgenes tradicionales, los arriates – normalmente rectangulares – estaban flaqueando por suaves céspedes, a menudo con un fondo de cálidos ladrillos o un seto perfectamente recortado. La profusión de perennes de floración estival y primaveral se colocaba en hileras de acuerdo con su altura y se disponía en llamativos grupos para proporcionar tonos y contraste de color, forma y textura. Estos principios, bien probados, se aplican a los diseños más modernos, incluso cuando el espacio es limitado y los márgenes deben crearse a una escala más modesta.

La elegancia ordenada de un margen tradicional resulta adecuada para un jardín formal o para un macizo aislado dispuesto sobre turba, grava o losas. El jardín rústico se basa en la colocación supuestamente al azar de grupos flexibles e informales, dispuestos para que sobresalgan y oculten las duras líneas y los bordes de las losas.



El margen mixto

Como su nombre indica, el margen mixto está compuesto por una combinación de árboles de pequeño porte, arbustos, bulbos, anuales y bienales, para completar la belleza a menudo efímera de las plantas perennes. Esta plantación mixta resulta de gran valor en los jardines pequeños, donde los macizos vacíos en invierno, carentes de atractivo, podrían parecer dominantes. Los márgenes mixtos proporcionan la oportunidad de crear interés durante todo el año y asociaciones imaginativas de plantas, pero necesitan de una planificación muy cuidada si su objetivo es asegurar una atractiva progresión  estacional en los meses de menor actividad, entre otoño y primavera.

Aunque el espacio que se concede a cada tipo de planta varía en función del gusto personal, una plantación de arbustos que ocupe entre un tercio y la mitad del espacio ofrece un excelente potencial para que un diseño sea variado y proporcione interés durante todo el año. Utilice una mezcla de arbustos de hoja perenne y caduca para proveerse de un diseño estructurado y sólido, y considere con detenimiento su hábito, forma, floración y período de producción de frutos. Recuerde que su follaje estival proporcionará contraste y un fondo para las perennes de floración estival. Los arbustos con un follaje atractivo y brillante suelen ser los más indicados, pero incluso aquéllos cuyas hojas tienen colores apagados en verano cuentan con su lugar. Pueden utilizarse como soporte para plantas herbáceas trepadoras tales como Clematis recta.

Durante los primeros meses del año, el follaje mediante una exhibición sucesiva de bulbos primaverales y de principios del verano. Una serie que incluya campanillas de invierno, narcisos, nazarenos, tableros de damas y tulipanes (desde simples, de floración temprana, como Tulipa, hasta los de floración tardía, como T. Queen of Night) proporcionará interés desde finales del invierno hasta principios del verano. Más tarde, utilice bulbos de floración estival – Allium sphaerocephalum o Galtonia candicans – para complementar y crecer entre las perennes que estén en plena floración. A continuación, las bulbosas amantes del sol, como Nerine bowdenii y Amarylis belladona, prolongarán la exhibición hasta bien entrado el otoño.

Las anuales y las bienales también constituyen útiles contribuciones a un margen mixto. Pueden utilizarse como ‘relleno’ hasta que otras plantas alcancen sus dimensiones de madurez, y resultan indispensables cuando se trata de ocultar huecos producidos por perennes como Papaver orientale, que se marchita después de la floración. Seleccione las anuales con cuidado: los vivos colores de muchas razas modernas pueden parecer chillones cuando se sitúan junto a perennes de tonos suaves y sutiles.

Diseño de macizos y márgenes

Cuando se trata de diseñar un esquema de plantación, los principios básicos son esencialmente los mismos, ya se trate de un margen herbáceo, un macizo aislado o un margen mixto. Las consideraciones sobre altura, masa, forma e interés secuencial, en combinación con la textura y el color, son factores que pueden explotarse para  conseguir determinados efectos de diseño. Asimismo, resulta vital investigar las preferencias naturales de cada planta en cuanto a cultivo, y seleccionar plantas que sean adecuadas para el tipo de suelo, la orientación y el clima del jardín. Inevitablemente, la imaginación y el gusto personal, influirán en sus esquemas de plantación, pero existen algunas directrices básicas que hay que seguir.

Principios generales

Es importante decidir en primer lugar el estilo de plantación que se prefiere, ya que este dato proporciona una valiosa sugerencia en cuanto al tamaño, perfil y forma de los macizos que van a plantarse. La elección del estilo estará dictada en parte por el gusto personal y la imaginación, pero también debe guiarse por la observación del estilo arquitectónico de la casa y de cualquier elemento existente en el paisaje: paredes, escalones y pavimento. Un estilo formalmente elegante y bien ordenado suele dar los mejores resultados cuando se traduce en un margen simétrico de bordes rectos. Una plantación más relajada e informal, con grupos irregulares de plantas, tiene más posibilidades de éxito en márgenes con perfiles irregulares y curvos. El tamaño del margen puede variar, pero como guía puede decirse que cuanto más grande sea el jardín, más grande debe ser el margen, a fin de mantener un sentido de proporción y escala con la casa y sus alrededores. Una anchura de 1,5 m es el mínimo necesario para favorecer una agrupación equilibrada de plantas y gradaciones de altura y forma; una anchura de 2,7 m ofrece una versatilidad mucho mayor, siempre que se disponga de espacio suficiente.

Cuando planifique un esquema de plantación, considere el espacio que cada planta necesitará en su madurez, y tenga en cuenta su tasa de crecimiento para que no ‘asfixien’ a las más pequeñas. Pueden plantarse grandes matas o grupos en márgenes extensos, pero evite plantar matas más pequeñas en jardines diminutos. No tema hacer ajustes en el plan cuando lo lleve a cabo.


Fuente: Manual de identificación
PERENNES
Royal Horticultural Society

Editorial Blume

2 comentarios:

  1. Me ha parecido un articulo muy completo y de gran utilidad. Gracias.
    Saludos desde youplanter.blogspot.com

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