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sábado, 1 de junio de 2013

COMO DISEÑAR UN JARDIN. UN LUGAR ACOGEDOR A LA SOMBRA

ARTE Y JARDINERÍA Diseño de Jardines

Como diseñar un jardín a la sombra y sacarle mayor provecho




Las plantas trepadoras son ideales para crear sombras en el lugar de ocio del jardín o la terraza. Adosadas a una pérgola incluso pueden cubrir el lugar desde arriba, mientras que los arbustos o los árboles deben ser considerablemente altos para detener el sol del mediodía, o de lo contrario deben estar plantados cerca del lugar al que deban dar sombra.

‘El árbol de la casa’, que suele señorear el jardín con su impresionante altura y amplia copa, brinda igualmente zonas apacibles donde colocar un banco o unos asientos. No obstante, dadas las actuales dimensiones de los jardines, casi siempre hay que descartar este tipo de árboles, por lo que es más conveniente prestar atención a aquellos que no vayan a acaparar la mitad del espacio al cabo de diez o quince años. Los árboles pequeños con una amplia y elevada copa son los más adecuados. Algunos de los arbustos citados más abajo requieren una poda de forma o de clareado si son jóvenes, ya que de otro modo ramifican desde la parte inferior.

Los arbustos perennes apenas se emplean para estos fines; si se quiere disfrutar del sol primaveral y estival en un lugar concreto del jardín, habría que optar por árboles y arbustos de vegetación y de brote tardío.

Esta misma indicación puede aplicarse al jardín invernal, donde los árboles pródigos en sombras pueden servir de protección ante el calor estival sin necesidad de recurrir a costosas estructuras.

En este caso, pueden emplearse algunos de los árboles de hoja caduca, sobre todo aquellos con la copa en forma de esfera u ovoidal, que se plantan a pocos metros de distancia en dirección sur.

Pequeños ‘árboles de casa’

Las especies y variedades de arces enanos (Acer ginnala, variedades de A. negundo, A. platanoides ‘Globosum’), Amelanchier lamarckii, especies de magnolio (Magnolia kobus, M. x soulangiana), manzanos y cerezos ornamentales (géneros Malus y Prunus) así como otros frutales, zumaque de Virginia (Rhus typhina), falsa acacia de bola (Robinia pseudoacacia ‘Umbraculifera’), pequeños serbales enanos (Sorbus americana, S. serótina, S. aucuparia ‘Fastigiata’).

La sombra es necesaria

Las ‘plantas que generan sombras’ ejercen una influencia más duradera sobre el entorno que las marquesinas, sombrillas y otros artilugios semejantes, de manera que los casos mencionados nos dan sobrada prueba de la conveniencia de plantar este tipo de plantas. Incluso si al principio hay que dedicarles cierto esfuerzo, es fácil que este mundo tan especial le robe a uno el corazón, y le incite a crear más espacios umbríos.

Por último, hay plantas de jardín muy apreciadas que prefieren o necesitan las sombras, como los rododendros, las variedades de arce (Acer palmatum), las astilbe y algunas  campánulas o prímulas. Muchas y espléndidas plantas umbrías viven además extraordinariamente bien cerca del estanque del jardín o de pequeños riachuelos.

En otro orden de cosas, habría que mencionar un elemento que debe colocarse en un lugar semiumbrío o de sombras moderadas: el almiar para el compost. El sol no es aconsejable para la turba, de modo que, en caso de duda, puede elegirse incluso un lugar completamente sombrío, donde ciertamente la transformación de la hojarasca en compost será más lenta. Pero atención, pues los arbustos situados en su entorno directo pueden aprovecharse de esta fuente de nutrientes y proyectar más sombras de las deseadas.


Fuente: Como diseñar y crear
EL JARDÍN DE SOMBRA
Joachim Mayer

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