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martes, 20 de marzo de 2012

SUPERFICIES VERTICALES. MATERIALES PARA EL JARDÍN

ARTE Y JARDINERIA Diseño de jardines


SUPERFICIES VERTICALES. MATERIALES PARA EL JARDÍN




Muros y vallas

Azulejos


Son una alternativa económica a los ladrillos vitrificados para cubrir una pared. Quedan muy bien para una superficie uniforme de un solo color, aunque también se pueden alternar de colores variados e intervalos regulares, o bien colocar alguna línea horizontal o vertical de otro color. Producen un buen efecto en la contrahuella de los escalones y pueden servir para revestir de un color claro una pared sombría o el interior y el remate de un estanque.

Hormigón y cemento


Los muretes de hormigón de hasta 1 m de altura y 25 cm. de grosor tienen que construirse sobre una zapata apropiada. Esto se hace vertiendo cierta mezcla de cemento y arena en el encofrado resistente; si éste se hace con madera contrachapada, que se puede doblar, es posible levantar muros de interesantes formas curvadas o en zigzag.

Los muros altos se erigen con paneles de hormigón prefabricados sujetados en postes a través de tiradas o ranuras en los lados.

Ladrillo


Aunque sea más caro que el nuevo, el ladrillo viejo de color beige, miel o terracota claro u oscura, siempre es irresistible en un jardín de aspecto tradicional o informal. Para dar un toque de actualidad al diseño, puede usar ladrillos vitrificados; cuestan más, pero los hay de muchos colores. También se puede emplear cemento teñido de color a conjunto con los ladrillos. Los ladrillos para trabajos de ingeniería son más económicos y dan una imagen más dura y unificada; los hay en una gama que va desde la terracota roja hasta el gris oscuro y el negro.

Muros de ladrillo y piedra


Una pared de ladrillo siempre queda bien, ya esté desnuda o cubierta con plantas o materiales arquitectónicos. El ladrillo rojo luce especialmente a juego con el pavimento claro, la piedra y los revestimientos para muros. Una idea cada vez más popular para los muros de contención del jardín es colocar delante una malla metálica fuerte y llenar el hueco con piedras o guijarros.

Paneles corrugados


Los hay de plástico y de metal galvanizado, y suelen utilizarse como solución económica para techar cobertizos y otros edificios añadidos a la casa. Por su aspecto pulcro, puede servir para vallar divisiones internas del jardín o bien para contrastar con vallas de material orgánico, como el sauce trenzado.

Los paneles hechos con metal galvanizado tienen bordes afilados que pueden cubrirse pegando espuma aislantes para tuberías de calefacción. Si se emplean como divisor vertical, deben sujetarse con fuerza a postes de madera fijados con cemento en el suelo. Usados en horizontal como valla baja, pueden atornillarse a un pequeño armazón de madera.

Puertas de madera


El material sólido más empleado puede ser elegante con el acabado y los detalles correctos (por ejemplo remates de metal). Queda muy bien en acabado natural a conjunto con una valla de sauce, o pintado a juego con una valla o una celosía similar, aunque la pintura requiere más mantenimiento.

Recubrimientos para pared


Una capa lisa de yeso o arena es de lo más útil para renovar los muros del jardín, y permite tapar todo tipo de defectos, como reparaciones, ladrillos de diferentes tipos o bloques antiestéticos de hormigón. Los recubrimientos de arena muchas veces no se pintan para reducir el mantenimiento y porque su color y su textura naturales son agradables. También puede pintarse de tonos o con dibujos.

Revestimiento de piedra


Un muro puede quedar de maravilla si se revisten algunas partes con piedra caliza o de granito oscuro cortado en losas de a partir de 1 cm. de grosor. Entre las secciones de piedra pueden intercalarse espejos pegados al muro, con un coste aproximadamente igual.

Tubos de plástico


De entre 1,5 y 2 m de longitud y con unos 20 cm. de diámetro, pueden fijarse verticales en cemento para levantar una pantalla sorprendentemente sólida. En ellas pueden plantarse bolas de boj del mismo diámetro o gramíneas ornamentales, que parecerán humo saliendo de una chimenea. Para hacerlo hay que colocar una maceta de plástico del diámetro adecuado a unos 45 cm. de profundidad con respecto al borde.

Vallas de madera


Disponibles en paneles de varios estilos de madera dura o de conífera pintada o barnizada.

Uno de los mejores tipos es también el más simple: una serie de postes verticales con dos travesaños horizontales o riostras oblicuas. Si los postes son cortos y están espaciados, el resultado es una cerca más abierta.

Pantallas y vallas semiabiertas

Balaustrada


Además de formas tradicionales de balaustrada (disponibles en piedra artificial), hay nuevas versiones de acero inoxidable y vidrio endurecido, aunque también de aleación en tubos. Unos cables de acero con soportes de madera cada 30 cm. tienen un efecto contemporáneo, tanto si se cubren de vegetación como si se dejan desnudos.

Bambú


Una pantalla ideal alternativa a los paneles de celosía que deja pasar la luz. Está disponible en paneles cuadrados; atados unos a otros con cordel, y presentan cierto aspecto oriental. Si se juntan cañas de 10 cm. de grosor de la misma longitud, se puede elaborar una pantalla de bambú más sólida.

Pantallas, vallas y estructuras de metal


En comparación con el ladrillo y la piedra, el metal es ligero, versátil, decorativo y permite ahorrar espacio en exteriores.

Recubrimiento al polvo


Este acabado presta un aspecto muy contemporáneo a los metales – sobre todo a las aleaciones ligeras – en balaustradas, macetas y muebles para el exterior. Dura más que la pintura convencional, que debe renovarse cada dos o tres años.

Celosía


Disponible en paneles de madera noble o conífera con listones en formas cuadradas de 10 o 15 cm., rectangulares o de rombos. También  existen diseños curvados más decorativos. La fabricación casera de paneles cuadrados o rectangulares no resulta difícil. Queda muy bien la celosía como prolongación vertical de un muro; suaviza su aspecto y permite que las plantas crezcan un poco más. También es perfecta para subdividir el jardín y para sujetar las plantas delante de una pared.

Es posible elaborar interesantes combinaciones con paneles cuadrados de distintos tamaños; puede dejarse una ventana que dé a una pared para obtener un efecto trampantojo.

Cercas


En los jardines rurales, tradicionalmente están hechas con postes verticales y travesaños horizontales o riostras diagonales. Puede aparecer en un jardín contemporáneo como divisor interno, especialmente si están pintadas de colores vivos.

Empalizadas


Vallas hechas con tallos de sauce o avellano más gruesos que los empleados en las pantallas de mimbre, aunque cortados longitudinalmente. Disponibles en tamaños estándar (1x2 o 2x2 m), duran entre cinco y seis años. Son útiles para proteger arbustos o árboles jóvenes, y pueden quitarse cuando se deterioran.

Paneles de cristal


Ahora que se puede utilizar con seguridad como material de construcción, el vidrio se emplea cada vez más como pantalla. Por la noche, una pantalla divisora de paneles de cristal traslúcidos sujetos por postes metálicos es impresionante.

Pavés


Los ladrillos transparentes son ideales para crear divisiones internas; no sólo están disponibles en vidrio incoloro, sino también teñido de distintos tonos que pueden producir algunos efectos espléndidos. Quedan de maravilla en un tramo de un muro convencional, especialmente cuando están iluminados por detrás.

Plástico


Puede formar una interesante pantalla ligera y transparente, o pesada y opaca.

Plexiglás y acrílicos


Son materiales cada vez más frecuentes en los jardines; como vallas resultan útiles porque, como no obstruyen la luz, pueden crecer plantas a su alrededor.

Alambrada


En la actualidad, la clásica malla metálica de las pistas de tenis, está disponible con recubrimiento plástico. Se sujeta en postes metálicos fijados al suelo con cemento. La versión con acabado galvanizado verde o negro sin recubrimiento de plástico tiene un aspecto muy discreto detrás de un arbusto o un arríate de flores bien colocado.

Las alambradas de cable trenzado  son una solución relativamente económica para impedir que alguien salte una tapia. La ventaja es que quedan tan bien como una estatua.

Pantallas traslúcidas


Tanto el cristal como otros materiales menos sólidos tienen un lugar en la jardinería de estilo contemporáneo, allá donde se precise un cortaviento que deje pasar la luz.

Puertas metálicas


A veces tienen un excelente diseño contemporáneo, a conjunto con algún otro elemento del jardín. Se pueden aplicar diferentes acabados: galvanizado, pintado, o con recubrimiento al polvo. Las de tubos de acero o barras de hierro también funcionan muy bien, ya que son fáciles de fabricar a medida en diferentes estilos.

Sauce trenzado y mimbre


Son unos de los materiales que más gusta para el jardín; puede hacerse de todas las formas y tamaños. Están formados por tallos de sauce de unos 1,5 cm. de grosor y 1,5 m de longitud entretejidos. Es una pantalla temporal útil para disponer de intimidad o para proteger un arríate.

Tela


Los toldos y paneles de lona son un buen divisor, sobre todo para disfrutar de intimidad en una azotea o un balcón. Tienen ojales para sujetarse a los raíles; cuando ondea al viento, un toldo blanco o de color crema inspira sensación de frescor y transporta mentalmente a un trasatlántico. La lona también sirve para funciones de seguridad.

Para dar toques de teatralidad al jardín, puede usar mallas o gasas de tela para transformar un jacuzzi o un rincón en una zona privada.

Tubos de cobre


Pueden utilizarse para crear una división interior sorprendente, tal vez en diagonal o como si fuera celosía. El color gris azulado que toma al oxidarse queda muy bien.

Vallas metálicas


Existen en diferentes tipos de paneles y mallas, o incluso en forma de tubos. Ofrecen la seguridad de una valla opaca sin obstruir totalmente la vista ni el paso de la luz, y además son versátiles de cara al diseño. Pueden ser de malla rectangular galvanizada y sujetarse a postes de madera o de acero.

Verjas metálicas


Tradicionalmente estaban hechas de hierro y pintadas de negro, pero hoy suelen fabricarse de acero y metal galvanizado, y se pintan en distintos colores y con varios diseños; también la hay de aluminio.

Pantallas vegetales

Esculturas vegetales


Los arbustos y árboles plantados en fila y podados en formas definidas son una alternativa a los setos. También quedan de maravilla las plantas que por naturaleza un hábito formal, como el enebro (Juniperus scopulorum “Skyrocket”) o el aligustre podado en forma de nubecilla, aunque los clásicos son el boj y el tejo.

Espalderas y armazones


Hacen posible un efecto similar al de un seto, pero más abierto. El método consiste en rodrigar árboles jóvenes con soportes de madera y alambre. Formar un seto elevado con armazones de alambre requiere paciencia: algunas plantas tardan unos diez años en desarrollar 2 m de tallo sin rama y otros dos con ramas. Los tilos en espaldera son buenos para extender un seto aéreo, siempre que le guste el esquelético aspecto que adoptan cuando pierden las hojas en invierno.

Setos


Incluso si son de especies perennes, suelen ser más económicos que levantar un muro.  

La haya (Fagus sylvatica) y el carpe (Carpinus betulus) son populares como seto de hoja caduca, ya que resulta fácil darles forma y alcanzan entre 3 y 5 m al cabo de cinco o seis años. Mantienen el follaje marrón durante el invierno y sólo hay que podarlos una vez al año.

El boj (Buxus sempervirens) suele usarse para setos bajos pero los hay de hasta 2 m de altura. Hay que podarlo dos o más veces al año.

El acebo (Ilex) ofrece una buena seguridad y, una vez que alcanza los 2 m, es una barrera física respetable, aunque no sea ni la opción más económica ni la que crece más rápido.

El laurel de Portugal (Prunus lusitanica) forma un encantador seto grueso y de crecimiento bastante rápido. Es relativamente económico y resulta fácil darle forma.

El durillo (Viburnum tinus) es un seto que responde bien a la poda.

El tejo (Taxus baccata), con sus preciosas hojas oscuras, es uno de los setos clásicos de hoja perenne. Hay que podarlo en verano.

Plantas rodrigadas


Cuando el espacio es limitado, es interesante rodrigar las plantas con alambre, tutores, espalderas o pantallas de sauce porque quedan más estrechas que un seto. Las hiedras de crecimiento rápido son ideales porque son de follaje perenne, al igual que las clemátides y la madreselva. El soporte más rentable para las plantas es una malla o un tendido de alambres, otra opción es emplear bambú o sauce como remedo de celosía; su color natural queda bien en un diseño cuadrado simétrico sobre una pared negra, y aporta cierto aire contemporáneo.



Fuente: Jardines contemporáneos
Stephen Woodhams
Editorial: Blume

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