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sábado, 7 de abril de 2012

PLANTAS TREPADORAS EN EL JARDIN

ARTE Y JARDINERÍA Diseño de jardines

Plantas trepadoras utilizadas en Diseño de Jardines



Las plantas trepadoras leñosas y herbáceas constituyen uno de los grupos de plantas más versátiles, proporcionando un gran campo de acción para el diseño imaginativo dentro del jardín. Cultivados con soportes, ya sea contra la pared de la casa o sobre pilares y pérgolas autoportantes, las plantas trepadoras aportan un fuerte elemento vertical a los esquemas de plantado. No sostenidas, sus ramas se desparraman frondosamente, agregando color, textura y horizontalidad a las plantaciones; además, algunas funcionan eficazmente como tapizantes, ahogando las malezas.

Si se les permite reptar hacia arriba a través de otras plantas elevadas, las trepadoras pueden extender la estación de interés y utilizarse para vestir elementos del jardín poco atractivos, ya sean verjas o muros, tocones, dependencias u otros edificios del jardín. Muchas de las más populares también son aromáticas, y sus tallos elevados y de gran alcance producen flores muy fragantes para perfumar el jardín.

DISEÑO CON TREPADORAS

Resulta posible realzar jardines de cualquier tamaño o aspecto por medio de plantas trepadoras. Algunas, como las especies Lapageria y Passiflora, se cultivan por la exquisita belleza de sus flores; otras, por ejemplo Lonicera periclymenum, son igualmente apreciadas por su follaje elegante, que puede proporcionar interés todo el año en el caso de las perennes o un color opulento y espectacular en otoño, como en el caso de las especies de Parthenocissus y Vitis coignetiae. Incluso sin hojas su aspecto elegante y su forma frecuentemente arquitectónica realzan los severos contornos invernales de los elementos paisajísticos duros. Un número significativo de trepadoras portan frutos o bayas que resultan atractivas tanto para el jardinero como para la fauna.

En sus hábitats naturales, las trepadoras utilizan varias técnicas para trepar a través de plantas huésped con el fin de alcanzar la luz. En los jardines resulta posible aprovechar los soportes naturales – y aquellos construidos a propósito – para adecuarlos al modelo de desarrollo particular de la planta seleccionada.

Métodos de trepar y soportes

Algunas trepadoras son autoadherentes, fijándose a sus soportes o bien por raíces aéreas (raicillas adventicias), como en el caso de las hiedras (Hedera esp.) o por puntas de zarcillas adhesivas como en el caso de la enredadera de Virginia (Parthenocissus quinquefolia). Éstas se adhieren a cualquier superficie que ofrezca el apoyo suficiente, comprendiendo muros y troncos de árbol, y no requieren un soporte adicional, salvo durante las primeras etapas, cuando necesitan la guía de una caña, cuerda o alambre hasta que logren establecer un contacto seguro. Las trepadoras de raíces aéreas también son muy adecuadas utilizadas como tapizantes.

Las especies entrelazantes enrollan sus tallos en espiral alrededor de su soporte – en el sentido de las agujas del reloj o al revés – según sus características anatómicas y morfológicas. Por ejemplo, tanto Lonicera periclymenum como Manettia inflata  se enrrollan en el sentido de las agujas del reloj, mientras que Cerapegia sandersonii y Wisteria sinensis lo hacen al revés. Todas las especies entrelazantes requieren un soporte permanente, generalmente proporcionado por una espaldera o alambres. También es posible cultivarlas subiendo por los tallos y ramas de una planta huésped sólida.

Algunas trepadoras, como las clemátides y los mastuerzos (Tropaeolum), se fijan a los soportes a través de tallos de hojas ondulados. Muchas otras son trepadoras de zarcilla que se enrollan alrededor de su soporte por medio de zarcillas sensibles al contacto, que son con frecuencia hojas u hojillas modificadas, como en el caso de Bignonia capreolata y en el guisante de olor (Lathyrus odoratus); con vástagos axilares en Passiflora, o vástagos terminales, como en las hiedras. En el caso de Parthenocissus, las zarcillas desarrollan discos adhesivos en las puntas una vez en contacto con un soporte.

Las trepadoras ascendentes reptantes y colgantes, tales como las especies de Bougainvillea, Quisqualis indica, y el jazmín de invierno (Jasminum nudiflorum), producen largos tallos arqueantes que sólo se fijan de un modo suelto – si es que lo hacen – a sus soportes. Estas plantas requieren un ligado a una estructura de alambres o a una espaldera. Otra opción es dejarlas desparramarse sobre muros y riberas para lograr un efecto menos formal. Las plantas de este grupo también se utilizan como tapizantes.

Algunas especies – incluyendo los rosales trepadores y algunas especies de Rubus – están equipadas con espinas ganchudas que les ayudan a reptar con  naturalidad a través de las plantas huésped. Si no se las cultiva a través de otras plantas, éstas necesitan ligarse a soportes sólidos.

Emplazamiento y aspecto

Algunas trepadoras prefieren una ubicación soleada con las raíces a la sombra para alcanzar su máximo potencial, aunque otras requieren un sitio más fresco. Otras son menos exigentes y, prefiriendo un lugar soleado, sin embargo toleran la sombra; las especies de Parthenocissus y Schizoframa sólo son dos ejemplos entre muchos.

En los climas frescos, las trepadoras no resistentes podrían necesitar la protección de un muro mirando al sur. Sin embargo, existen numerosas trepadoras resistentes que funcionan perfectamente sin ninguna clase de protección.

Emplazamientos soleados o protegidos

En las zonas templadas, un muro protegido ofrece un microclima adecuado para cultivar trepadoras no resistentes o de flores exóticas. Tanto Lapageria rosea como la pasionaria común (Passiflora caerulea) prosperan en esta ubicación si tienen protección en invierno; el calor reflejado por el muro ayuda a madurar la leña de manera que las plantas son más capaces de soportar las temperaturas invernales frías.

En el mismo muro ofrece protección contra heladas de diversos grados. Si es probable que ocurran heladas durante la época del florecimiento, evite plantar tales trepadoras en una ubicación donde los pimpollos estén expuestos al sol de la mañana temprana, ya que los pimpollos a menudo resultarán dañados por el deshielo rápido. Es posible plantar plantas herbáceas amantes del sol al pie de las trepadoras como ayuda para conservar sus raíces frescas.

Emplazamientos frescos o expuestos

Las trepadoras vigorosas resistentes son las más adecuadas para los muros sombreados que miran al norte y para los expuestos a vientos fríos, por ejemplo, algunas madreselvas, y muchas hiedras en particular. En un emplazamiento muy sombreado utilice hiedras de hoja verde; las de hojas estriadas o amarillas prefieren más luz y son propicias al daño por heladas.

Trepadoras sobre muros, edificios y verjas

Guiadas sobre muros y edificios, las plantas trepadoras producen un impacto visual inmediato, ya sea complementando o camuflando el soporte. Muchas proporcionan un colorido intenso, mientras que otras ofrecen un contrafondo más difuso y sutil a todo el diseño del jardín. Se puede realzar la mayoría de los edificios a través del efecto suavizante de una trepadora cultivada contra sus muros. Del mismo modo, los muros y las verjas del jardín se convierten en elementos decorativos, revestidas por plantas de flores y follaje.

Realzar un edificio

Antes de plantar, valore los méritos arquitectónicos de un edificio y utilice las plantas para realzar sus mejores aspectos. Se puede complementar un edificio bien diseñado con trepadoras de impacto visual fuerte, por ejemplo aquellas con follaje de forma y colorido distintivo o con flores espectaculares. Actinidia kolomikta – con sus hojas de puntas blancas o rosadas y sus flores blancas en forma de copa – es una de las trepadoras más espectaculares para este fin.

Utilizando trepadoras también se puede hacer más atractivo un edificio menos agradable visualmente. Es posible utilizar paneles regulares de plantas para interrumpir extensiones amplias de muros lisos, y también podrían servir para mitigar o exagerar las líneas fuertes verticales u horizontales. Unos paneles de follajes angostos, extendidos hacia arriba, pueden aumentar la altura de un edificio visualmente. Por otra parte, unos paneles de plantas más anchos, que sólo crezcan hasta el primer piso, harán que un edificio alto y angosto parezca más ancho.

Para este propósito, las plantas más adecuadas comprenden a la mayoría de las especies de hiedra y otras trepadoras de raíz autoportantes, tales como Hydrangea anómala subesp. Petiolaris y Schizophragma integrifolium; éstas forman opulentos paneles de follaje que pueden podarse para lograr la forma adecuada.

En un emplazamiento más relajado e informal, es posible combinar trepadoras vigorosas para obtener una profusión de flores y fragancias: el follaje verde oscuro y las flores blancas de Clematis armandii, junto a las flores rojas y amarillas intensamente perfumadas de Lonicera x americana, combinan bien con muchas especies de rosales trepadores, tal vez con guisante de olor anuales (Lathyrus odoratus) cultivadas a través de éstas. Esta combinación resulta particularmente eficaz alrededor de una ventana o puerta, donde se puede apreciar mejor tanto las flores como los aromas.

Encubrir con trepadoras

Para camuflar velozmente una dependencia, muro o verja poco atractivas se pueden utilizar las trepadoras más vigorosas. Utilice plantas como Clematis montana por la masa de flores blancas y cremosas que produce a finales de primavera; o hiedra rusa (Fallopia aubertii, sin. Polygonum aubertii), que produce un encubrimiento denso con rapidez, combinado con panículas de minúsculas flores blancas a finales de verano.

Trepadores sobre pérgolas y pilares

Las pérgolas, los pilares y otras estructuras hechas a propósito permiten observar las trepadoras desde todos los ángulos y, además, aportan elementos estilísticos fuertes a la estructura del jardín. Pueden utilizarse para agregar altura a un jardín plano. Según los materiales utilizados, pueden ser formales y elegantes, o informales y rústicos. Si están bien diseñados, pueden resultar muy atractivos sólo parcialmente cubiertos por plantas. Sin embargo, deben ser lo suficientemente fuertes como para soportar el a veces considerable peso de tallos y follaje, y además deberían ser durables, ya que las plantas necesitarán el soporte durante muchos años.

Pérgolas

Las pérgolas o glorietas festoneadas por trepadoras no sólo proporcionan una zona umbría para sentarse en el jardín, sino que también confieren una sensación de reclusión e intimidad a un emplazamiento abierto. Las plantas más adecuadas son aquellas que despliegan su máximo esplendor durante el momento del día o de la estación particular en la cual la estructura se utiliza con mayor frecuencia.

Si el uso más frecuente de una glorieta es en los atardeceres de verano, las plantas adecuadas podrían comprender el jazmín común (Jasminum officinale), Lonicera periclymenum ‘Graham Thomas’, o el rosal trepador ‘Mme Alfred Carriére’, todas de flores bellamente perfumadas y de colores pálidos que destacan a la luz evanescente. Para obtener sombras en verano, utilice trepadoras de hojas grandes, tales como Vitis coignetiae (que también ofrece unos colores otoñales espléndidos) o V. vinífera ‘Purpurea’, cuyas hojas jóvenes color clarete se vuelven púrpura oscuro al madurar.

Pilares

Para agregar un elemento vertical fuerte a una orla mixta o herbácea, las especies de trepadoras tales como las clemátides o Passiflora pueden cultivarse a lo largo y alrededor de pilares. También tenga en cuenta los pilares para marcar un eje o un centro de atención, tal vez en una esquina de una orla o donde el jardín cambia de nivel. Una hilera de pilares en la parte posterior de un macizo de flore – o a lo largo de un sendero – pueden eslabonarse por medio de cadenas o cuerdas, guiando las trepadoras a lo largo de éstas.

Un poste sólido envuelto en paneles de malla ofrecerá un soporte adecuado para una trepadora perennes o servirá como elemento temporal. Si cultiva una planta caducifolia, que significa que el pilar será visible en invierno, compre una espaldera en forma de obelisco o de columna ya confeccionada que, descubierta, resultará atractiva.



Fuente: Enciclopedia de Jardinería
The Royal Horticultural Society

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