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viernes, 27 de diciembre de 2013

PRINCIPIOS DE DISEÑO DE JARDINES. 2ª Parte

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES


MODELOS DE SUELOS. USO DE LA CURVA




El centro del diseño de jardines está relacionado con los modelos de suelo, y los espacios se basan en el entendimiento de una geometría simple. 

Podemos lograr este objetivo de distintas formas. La inspiración nos puede llegar a través de disciplinas diferentes – el collage, la pintura abstracta, la arquitectura, el mobiliario, las alfombras persas, los textiles o el embalaje, por ejemplo. Los arquitectos paisajistas contemporáneos se inspiran en el trabajo de los pintores como Mondrian, o arquitectos modernistas como Le Corbusier, para obtener ideas. Éstos, a su vez, recibieron las influencias de la antigua Grecia y los artistas del Renacimiento, cuyo trabajo se inspiraba en ideas abstractas de belleza expresadas en la geometría y el principio de la ‘sección áurea’. En términos sencillos, esta última es la postura más ‘cómoda’ con la cual uno divide, de forma natural, la longitud de una línea recta o rectángulo en casi sus dos terceras partes y no, como cabría esperar, por la mitad.

Manteniendo modelos relativamente frágiles y ‘arquitectónicos’ cerca de la
casa, más difuminados a medida que nos alejamos de ella conseguirá una progresión lógica de formas, creando una sensación de espacio. Puede  obtener un modelo fascinante que sirva de nexo de unión natural con la forma del edificio mediante formas rectangulares cerca de la casa, que constituyan una serie de modelos solapados basados en la sección áurea, con macizos elevados, un estanque, asientos incorporados al jardín y plantas que suavicen las líneas.

En las zonas medianas y las más alejadas del jardín, es posible difuminar estos modelos. Las curvas constituyen una de las herramientas más importantes del diseñador, ya que permiten la unión entre los diferentes elementos, senderos y líneas del jardín. pero deben basarse en radios geométricos, no en formas irregulares conseguidas mediante una tubería curvada colocada en el suelo. Una nos proporcionará un diseño fuerte y positivo; la otra, líneas quebradizas que desaparecerán bajo las plantas.

Es posible obtener un diseño curvilíneo con la ayuda de un par de compases, de manera que una forma fluya suavemente hacia la otra. Sobre el terreno, es posible reproducir esto utilizando una línea unida a una chaveta metálica o una caña, señalando el arco sobre la arena.

Recuerde que primero debe hacer un boceto y que logrará un buen diseño al incluir la plantación, mientras que un diseño simple parecerá un caos. Recuerde, también, la diferencia visual entre las formas dibujadas en el plano y las que realmente tenemos sobre el terreno. Se verá volando como un pájaro sobre el plano. Cuando las mismas formas – y en particular las curvas – se ven a nivel del ojo, parecen más bruscas y lisas. Una buena solución es intentar mantener el plano a nivel del ojo y echar un vistazo sobre él.

Los jardines formales, otra vez de moda (pero que no siempre resultan los más adecuados), se basan en modelos simétricos, con una parte del jardín igual a otra, como si se reflejaran en un espejo. Una vez sobre el terreno, en un eje central con agrupaciones de plantas que aumentan la geometría de la composición, los jardines formales pueden servirnos para reforzar el estilo arquitectónico de un edificio y proporcionar un nexo de unión entre la casa y el paisaje.

En un jardín de proporciones mayores podemos encontrar que las diferentes
partes que componen el jardín formal hayan sido ampliamente desarrolladas, pero también resultan efectivas en jardines más pequeños, tradicionalmente, fueron diseñadas con la intención de ser vistas desde un nivel más alto. Pero tienden a ser piezas que se unen de manera incómoda con la arquitectura contemporánea, y no siempre se adaptan al ajetrdo estilo de vida moderno.

Los jardines informales dependen de diseños asimétricos. En este caso, en lugar de imágenes virtuales, debe imaginar dos elementos con desigual importancia sobre una balanza. Para lograr el equilibrio, el de mayor peso debe colocarse cerca del soporte, y el más ligero, lejos. En términos de diseño de jardines, esto significa que la importancia o efecto visual de un elemento debe estar en equilibrio con el de otro más grande o más pequeño, de forma que se consiga un equilibrio de la composición global.

Por ejemplo, puede resultar necesario equilibrar una roca del jardín con un grupo de árboles en otra zona del mismo y con las plantas que se hallan alrededor; podemos colocar de forma efectiva un estanque o piscina cerca de un elemento divisorio en el que crezcan trepadoras. La escala de estos elementos estará en equilibrio con los restantes en términos visuales, dependiendo de su distancia y tamaño.

Existe una tendencia cada vez más acusada a crear una total informalidad en el jardín, lo que a menudo favorece el desarrollo y planificación de la vida silvestre y las composiciones ‘ecológicas’. Aunque estas zonas deberían tener un aspecto lo más natural posible, necesitan al menos tanta atención al planificarlas como los diseños formales o asimétricos. Las áreas de flores silvestres o con arbustos densos proporcionarán el hábitat ideal para la vida salvaje, pero pueden tener un aspecto descuidado. Intente mantener una zona de formalidad alrededor de la casa, incrementando la informalidad a medida que se aleje de ella. Asegúrese de mantener un equilibrio en las zonas con densa vegetación y un fácil acceso mediante senderos, de forma que el conjunto funcione como una unidad cohesionada.

Si desea disponer de espacios de trabajo dentro del jardín, utilice modelos de este tipo, alrededor de los cuales pueda desarrollar la base global del diseño del jardín, de modo que sean en último término más importantes los espacios creados por los modelos que los modelos en sí.

Fuente: Enciclopedia del Jardín
David Stevens – Ursula Buchan

Editorial Blume



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