Buscar en este blog

domingo, 3 de noviembre de 2013

ACTINIDIA. KIWI

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

ACTINIDIA KOLOMIKTA Y ACTINIDIA DELICIOSA



Actinidia Kolomikta:

Las dos especies más conocidas de Actinidia constituyen una singular y diversificada pareja de enredaderas caducifolias y leñosas del Asia Oriental. La especie ornamental más conocida es Actinidia kolomikta, aunque hay otras que producen frutos comestibles. A este grupo pe
rtenece por ejemplo, Actidinia deliciosa (llamada algunas veces Actidinia chinensis). Resulta más conocida por su fruto, el kivi, que se ha convertido en una de las plantas de cultivo más importantes de Nueva Zelanda, exportada después a otros países.

Emplazamiento y suelo: Sobre una pared cálida soleada, en un terreno
bien preparado; preferiblemente, una marga rica que retenga la humedad, sin tendencia a desecarse o encharcarse. Llega a tolerar -20ºC en invierno.

Tamaño: 2 metros después de tres años; después alcanza hasta 6-7 metros posiblemente, si no se le poda.

Propagación: Fácil, a partir de esquejes semimaduros o acodos.

Hay pocos espectáculos más sugestivos que los colores de las hojas de una Actinidia Kolomikta bien desarrollada. Pero la planta debe recibir mucho sol sobre una pared abrigada, para crecer plenamente y suele aparecer unos dos o tres años después de su plantación. Su imagen habitual es realmente especial; el color fundamental de las hojas acorazonadas es el verde pálido, aunque en el extremo parece como si la hoja hubiese sido pintada con una emulsión blanca y luego, tras un día o dos, aparece teñida de color rosa oscuro. En otoño, adquiere una atractiva tonalidad roja. En las plantas ya consolidadas, aparecen pequeñas flores blancas y fragantes, a comienzos del verano.

Cuidados: Aunque crece sobre árboles, resulta más satisfactorio configurarla contra un soporte horizontal de alambres en una pared de piedra o ladrillo. A finales del otoño y en primavera, hay que cubrirla con un mantillo de hojas. Aplicar un fertilizante equilibrado general en primavera.

Poda: Corte todos los tallos desvíados o antiestéticos en verano y, posteriormente, en invierno, fije los brotes en todos los lugares necesarios para extender la estructura y pode los restantes, en el punto situado aproximadamente a 5 cm de su unión con la estructura principal.

Problemas: Aparte de las plagas que atacan a la fruta, ni esta especie, ni tampoco Actinidia deliciosa, sufren problemas.

Hojas llamativas y poco habituales.
No demasiado vigorosa.
Flores aromáticas.
Extremadamente resistente.


Actinidia deliciosa:



Emplazamiento y suelo: Sobre una pared cálida, soleada y abrigada, en un terreno bien preparado; preferiblemente, marga que retenga la humedad, sin tendencia a desecarse o encharcarse. Tolera hasta -15ºC en invierno.

Tamaño: Sin podar, alcanzará 30 metros o más, pero bien podada para que fructifique en una pared, llegará a unos 2-3 metros de altura y 3-4 metros de anchura.

Propagación: Fácil, a partir de esquejes semimaduros o acodos.

Una de las plantas trepadoras más vigorosas que he visto en Gran Bretaña fue un espécimen de Actinidia deliciosa, surgida de semillas originales traídas aquí desde China, en 1900. Los brotes de esta planta singular alcanzan al menos 15 y, probablemente 20 metros, hasta llegar a la cima de los árboles cercanos. Las hojas son igualmente grandes, con márgenes erizados. Sin embargo, si se las poda cuidadosamente y crecen en un lugar cálido, le recompensarán con una cosecha de frutos de sabor único. No obstante, debe asegurarse de tener la variedad auto-fecundada o en su defecto, cultivar dos plantas separadas, una masculina y otra femenina.

Cuidados: Si usted ha comprado una pareja de plantas, masculina y femenina, debe plantarlas como una sola, aunque sus brotes se orienten en direcciones opuestas, sobre una pared abrigada, y enlazadas a alambres horizontales, firmemente asentados. Ocasionalmente, puede ser posible conseguir una planta femenina, a la que se haya injertado un brote masculino.

Debe cubrir la planta a finales de otoño tardío y, de nuevo, en primavera, con
desechos bien fermentados o compost para jardín. Abone ligeramente con sulfato de potasio a comienzos de primavera, y con un fertilizante ligero y equilibrado, aproximadamente un mes más tarde. Cuando haya fructificado, aplique un abono líquido cada dos semanas o durante el verano. Para que fructifiquen bien, se necesita intervalos fríos en invierno, con los ocho meses siguientes sin heladas y calor al final del verano.

Propagación: Tome esquejes semimaduros de los brotes del año en curso, a finales de verano, y colóquelos en una mezcla de arena y turba al cincuenta por ciento, en un medio umbrío o en un propagador. Utilice un calentador de fondo de 25ºC, si el ambiente es frío. Deberán agarrar en seis meses. Acode las ramas de la parte inferior.

Si la semilla se ha desarrollado puede sembrarse en una mezcla de arena y de turba en recipientes de arcilla y dejarla a la intemperie en invierno. La germinación irregular debe producirse unos seis meses después, aunque los plantones de Actinidia deliciosa suelen ser masculinos.

Poda: En la primera y segunda estación, forme una estructura permanente, atando el principal brote vertical y los laterales horizontales. Corte las puntas cuando hayan invadido el espacio asignado. Los sublaterales crecerán desde los lados y deberán ser desmezados, justamente cinco hojas por encima, a partir de su base.

Todos los brotes que se desarrollen lateralmente deberán ser extirpados. En la tercera estación se deberán formar los frutos en los sublaterales, cada uno de los cuales deberá ser recortados como en el caso anterior. Para comprobar que los frutos están maduros presione uno de ellos con los dedos hasta comprobar que la piel cede y la carne está blanda; entonces deben ser arrancados de su tallo.

Posteriormente, cada, invierno, corte los laterales fructíferos hasta un punto que esté dos brotes más allá del lugar donde el fruto haya surgido. Una vez establecida la planta correctamente, corte completamente el tercio más viejo de los sublaterales y así se producirá una renovación en un ciclo de tres años. No será necesario renovar la estructura permanente de los brotes centrales y de los laterales.

Frutos comestibles.
Crecimiento vigoroso.
Resistencia semejante a las Vides.

Variedades recomendadas: Como variedad autofértil destaca “Blake”. En variedades femeninas, “Abbott”, “Bruno”, “Hayward”. Cuando se compra una planta masculina, es corriente que se conozca como “All Purpose” (para todos los fines).


Fuente: Plantas trepadoras. Stefan Buczacki. Tursen Hermann Blume Ediciones.




No hay comentarios:

Publicar un comentario