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domingo, 20 de octubre de 2013

TECHOS VERDES

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

Historia de las Cubiertas Vegetales



Los techos verdes son conocidos hace siglos, tanto en los climas fríos de Islandia, Escandinavia. USA y Canadá, como en los climas cálidos de Tanzania.

En las zonas de climas fríos, "calientan", puesto que almacenan el calor de los ambientes interiores y en los climas cálidos "enfrían", ya que mantienen aislados los espacios interiores de las altas temperaturas del exterior. En estos techos, la vegetación junto con la tierra moderan extraordinariamente las variaciones de temperatura en los ambientes de la vivienda. De un modo natural el calor acumulado no sólo se almacena sino que también se absorbe.

 La eficacia de la acumulación de calor y la capacidad de aislación
térmica de un techo de panes de césped, es fácilmente comprobable en la tradicional casa de terrones de turba de Islandia, recubierta de ese modo. Esta es habitada también en invierno sin calefacción artificial, de modo que sólo el calor humano es suficiente para lograr una confortable temperatura ambiente.

El techo consta de 2 o 3 capas de turba, apoyadas sobre ramas, cubiertas por gruesos panes de césped. A pesar de que la construcción del techo por su naturaleza no es impermeable, si su inclinación es suficiente no filtran generalmente el agua de lluvia ni de la nieve al derretirse, porque la turba no absorbe agua cuando está bien seca.

En una técnica similar fueron erigidas hace aproximadamente 100 años las casas de terrones de césped de las poblaciones del norte de USA y Canadá. El sistema constructivo empleado probablemente proceda de Europa del Norte. Los gruesos muros entre 60 y 90 cm de ancho eran de terrones de césped de 10 cm de espesor que se colocaban trabados como en una pared de piedras y con la capa de césped hacia abajo. La construcción del techo consistía en tirantería, estructura de ramas, pasto de pradera y 2 capas de terrones de césped.

El tradicional techo de pasto de Escandinavia tiene una inclinación de entre 30º y 45ºC y consta de una capa gruesa de unos 20 cm de terrones de césped, colocados sobre varias capas de corteza de abedul. Esta, por su alto contenido de tanino, es relativamente resistente a la descomposición y tradicionalmente era sellada con alquitrán para lograr un estrato resistente al pasaje de raíces y agua. Como el alquitrán de madera está clasificado como cancerígeno, esta solución no es recomendable. Además, la vida útil del techo es de aproximadamente 20 años.



Fuente: Techos verdes. Gernot Minke. Editorial Fin de Siglo






2 comentarios:

  1. Fernando: preparaste un hermoso informe.Es un sistema maravilloso por lo natural, ecológico, por la belleza que representa para la vista, Un jardín en el techo!. Me encantó la idea de que solo el calor humano es suficiente para lograr una confortable temperatura ambiente.Te imginás?, no necesitaríamos combustibles para calefaccionar, ni aire acondicionado. Qué agradecido estaría el planeta!
    Gracias por tu gentileza!
    Sólo una pregunta: en techos planos...no es viable? Gracias y saludos !!

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  2. Hola Elizabeth, voy a escribir una serie de artículos más al respecto. Sobre tu pregunta decirte, que al menos tiene que haber entre un 2 y 5% de desnivel. En este reportaje hemos hablado de Historia, pero no todos los techos vegetales hoy en día se hacen así. Plantas que se utilizan, desde gramíneas, flores silvestres, plantas crasas, aromáticas herbáceas. Estas necesitan menos peso en la cubierta y son más vistosas.

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