Buscar en este blog

Cargando...

domingo, 12 de febrero de 2012

VIDA AL AIRE LIBRE EN EL JARDIN

ARTE Y JARDINERÍA Diseño de jardines

Diferentes elementos de un jardín en Diseño de Jardines



Después de los elementos arquitectónicos y las plantas, el tercer factor más importante del jardín son los muebles, tumbonas y parasoles. Su impacto visual en un jardín pequeño es tal que forman parte de la estructura del diseño, por lo que deben ser bonitos. Para los bancos, sin embargo, la comodidad es un factor no menos importante: de nada sirve tener uno precioso y carísimo si odia sentarse en el.

Bancos, sillas y mesas

Armarios y cajones


Muchas veces se integra debajo de los bancos, cajones, es buena idea que los asientos de madera puedan levantarse para guardar las herramientas y demás cosas. Se recomienda diseñar las barbacoas como parte del mobiliario del jardín. En los entornos urbanos, los cubos de basura plantean un dilema, se aconseja usar cubos galvanizados.

Bancos de obra


Son óptimos cuando forman parte de la identidad global del jardín. En un balcón o la terraza de un ático, pueden instalarse bancos contra la baranda con asiento y respaldo de madera para ahorrar espacio.

Mesas


Como cada vez es más popular comer al aire libre, la transición entre el interior y el exterior resulta más evidente. Probablemente la madera noble más elegante sea la iroko: la combinación de mesas y sillas de este material con cojines blancos o claros y un parasol a conjunto es inmejorable. El cedro rojo también es vistoso.

Sillas


La variedad de sillas de plástico está mejorando, sobre todo en colores distintos del blanco; es mejor reservar las sillas de este color para la sombra, porque resultan un poco deslumbrantes bajo el sol. También se utilizan asientos de mimbre e incluso troncos naturales y maderos viejos, siempre que sean cómodos y se integren en el diseño.

Iluminación

La iluminación de un jardín puede tener funciones decorativas o de seguridad, y siempre es mejor mantenerlas separadas. No es fácil diseñar una buena iluminación decorativa; puede usar luz tenue para destacar algunos elementos o para crear misterio, ilusiones y profundidad de campo. La iluminación general siempre deja a los jardines sin personalidad. Reserve la luz de color sólo para una zona o una pared concreta, tal vez para un efecto nocturno que altere completamente el ambiente del jardín.

Farolas


Ideales para iluminar senderos. Las hay de muchos estilos, pero líneas más sencillas son lo que más gustan, basta una rejilla metálica en lo alto de un poste de madera de 1 m. Junto al camino del garaje, también puede quedar muy bien una hilera de farolas enanas negras o metálicas.

Fibra óptica


Un recurso relativamente nuevo: brinda una luz muy difuminada a lo largo de cada tramo de fibra óptica y una luz intensa en el extremo. Puede quedar de maravilla en una escalera cubierta de agua.

Focos articulados


La posibilidad de orientarlos en cualquier dirección los hace muy apropiados para destacar un árbol vistoso, una estatua, una urna, un estaque o una fuente. Se pueden fijar a la pared o clavarse en el suelo donde uno desee.

Iluminación contra accidentes


Hay que iluminar algunas partes del jardín que pueden representar cierto peligro para los niños, los ancianos e incluso los animales domésticos. El ejemplo más claro es el de los estanques, pero es fácil pasar por alto que también hay que iluminar los peldaños de una escalera y los bordes de un sendero.

Iluminación contra intrusos


Las luces de seguridad son imprescindibles en todo jardín, especialmente en los aledaños de la casa. Se aconseja instalar las luces de seguridad en un circuito separado que, si es necesario, pueda funcionar por separado.

Nunca piense en las luces de seguridad como iluminación decorativa, ya que suelen emplear apliques mucho más grandes y generan una luz plana y muy brillante que carece de atmósfera y carácter.

Iluminación general


Para funciones de seguridad se utilizan lámparas de iluminación general que se activan cuando un intruso pasa ante una célula fotoeléctrica, que también apaga todas las demás luces.

Luces empotradas en el suelo


Crean unas buenas sombras si se fijan al pie de un árbol o de un muro cubierto de trepadoras, cuyas raíces y hojas quedan iluminadas desde abajo. Los apliques suelen ser de acero inoxidable y cristal reforzado, y son ideales para un sendero o la terraza de un ático.

Luces sumergidas


Existe una buena variedad, desde las que se limitan a emitir un sencillo haz de luz hasta las de tecnología punta que permiten cambiar el color del agua.

Luces tradicionales


Se utilizan velas y se puede impedir que el viento las apague y amplificar su luz con una pantalla de cristal. Una lámpara de parafina sujeta en lo alto de una caña de bambú tiene un efecto espléndido a la entrada de una fiesta.

Luz descendente


Especialmente útil para destacar superficies planas y puntos focales, como una escultura o una mesa. Una serie de lámparas colgadas en una arcada cubierta de enredadera o un emparrado permite crear “charcos” de luz. Si se colocan en lo alto de un árbol, el efecto es más sutil y se aprecia mejor desde lejos.

Neón


Hay muchos colores distintos que permiten producir efectos e imágenes muy diferentes, también sirve para trazar una línea de luz muy definida y, en ocasiones concretas, para dar una nota de color fuerte.

Elementos textiles

Cortinas


Para impedir que suba demasiado la temperatura en una galería siempre hay que instalar cortinas o persianas. Éstas afectan al aspecto general del jardín, igual que los toldos exteriores, por lo que deben seleccionarse con cuidado.

Hamacas y tumbonas


Las hamacas del jardín tradicionales son ideales para relajarse en un día caluroso de verano.

Parasoles


Disponibles en muchos tipos y tamaños, desde los más sencillos para la playa hasta modelos muy sofisticados de hasta 5 m cuadrados.

Toldos


Además de proteger el interior de la luz del sol, permiten utilizar el jardín a voluntad; puede ser una forma ideal para ampliar la casa de cara a una celebración y crear un espacio resguardado del sol y de la lluvia.





Fuente: Jardines contemporáneos
Stephen Woodhams
Editorial: Blume

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada