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martes, 29 de noviembre de 2011

ENFERMEDADES Y PARÁSITOS DE LOS CACTUS

ARTE Y JARDINERÍA Diseño de Jardines

Enfermedades y parásitos que afectan a los cactus y formas de curarlos




Los principales enemigos de los cactus son sin duda las enfermedades criptogámicas, que aparecen en ambientes con humedad excesiva y provocan la podredumbre de raíces y tallos. Hongos y mohos de distintos géneros pueden instalarse en una parte cualquiera de la planta. Si atacan las raíces, apenas puede hacerse nada, ya que a menudo el desarrollo de las criptógamas se acompaña con la invasión, primero, de la parte interior del tallo y después de la exterior, hasta el punto de que los especímenes atacados muestran una epidermis intacta, mientras que la destrucción de los tejidos es casi completa.

Si los signos de enfermedad se muestran pronto en el cuello o en cualquier parte externa, puede intentarse salvar la planta (y a menudo se logra) mediante un trasplante, limpiando y lavando con cuidado las partes atacadas, utilizando papeles absorbentes a la vez que se cortan con un cuchillo afilado o con tijeras todas las raíces muertas e incluso parte del cuello, si se observa que está visiblemente atacado por la enfermedad.

También se espolvorean con azufre o, mejor aún, con algún compuesto criptogámico los cortes y partes de tejidos que han quedado expuestas al término de la limpieza, a fin de lograr su cicatrización. Debe tratarse el conjunto como si fuera un esqueje trasplantado a arena pura, seca, a temperatura de al menos 18 – 21ºC.

Es evidente que la medida más recomendable es actuar siempre de modo preventivo, con gran cuidado, limitando el riego al estrictamente necesario, sobre todo si el tiempo es húmedo, desplazando la planta a posiciones más cálidas durante los períodos de temperaturas muy bajas, o bien si resulta demasiado regada a causa de lluvias persistentes. Conviene recordar que, igual que las restantes especies de suculentas, los cactus tienen un desarrollo sorprendente después de largos períodos de sequía: incluso cuando las raíces parecen estar secas o el tallo queda arrugado a causa de pérdidas excesivas de agua, basta suministrar pequeñas cantidades de agua y someter la planta a temperaturas adecuadas para que las nuevas raíces despunten y los tejidos recobren su turgencia normal.

Afortunadamente, los cactus son presas poco frecuentes de los parásitos animales. Los más comunes son las cochinillas, que constituyen los parásitos específicos de estas plantas y que pueden surgir en cualquier momento e instalarse en cualquier parte. Las cochinillas abundan, y algunas atacan una sola especie, mientras que otras carecen de preferencias tan marcadas.

Opuntia dillenii, por ejemplo, es presa de Cactoblastis cactorum. Al menos por una vez, un parásito ha resultado útil, ya que esta especie de insecto ha sido utilizada en el sur de Madagascar para hacer desaparecer el cactus citado, que se había introducido accidentalmente y se había convertido en infestante de los cultivos. Por otro lado, desde tiempos precolombinos una especie de cochinilla, Coccus cacto, era criada sobre distintas especies de Opuntia – recibió el nombre de Nopalea cochenillifera – para la extracción de la sustancia colorante de color rojo que las hembras poseen en abundancia en sus glándulas en el período anterior a la puesta.

Para la obtención de 1 kg de sustancia colorante se necesitan alrededor de 140.000 insectos, y el procedimiento de extracción no es sencillo ni rápido. Cuando los españoles conquistaron México, encontraron que esta forma tan peculiar de cultivo estaba ya muy extendida, aunque no llegaron a comprender su significado: en efecto, supusieron que el colorante era una sustancia vegetal, pero en 1703, con la ayuda del microscopio, se descubrió que en realidad se trataba de insectos.

Cuando se observa la presencia de alguno de estos insectos en un cactus, debe combatirse lavando la planta con un pincel suave, a fin de no destrozar las espinas más delicadas, con una solución de alcohol desnaturalizado y agua con una pequeña cantidad de tabaco (preferiblemente contenida en un trapo a fin de evitar su posterior filtración). En caso de infestación más grave, debe inyectarse superficialmente aceite blanco, pero con la precaución de disponer el tiesto horizontalmente a fin de evitar que el producto llegue a las raíces y siempre con las necesarias precauciones, pues se trata de un tóxico.

En viveros y cultivos pueden producirse invasiones de poblaciones de nematodos procedentes de otros terrenos ya infestados. En tales casos conviene desenterrar las plantas, cortar las raíces y replantarlas en sustrato sano, quemando el suelo infestado y las partes cortadas. En los cultivos de maceta es muy difícil que se dé la aparición de nematodos. Las plantas sanas y adecuadamente cuidadas no son presa del ataque de otros parásitos.


Fuente: Guías de la Naturaleza
Cactus
Marella Pizzetti

4 comentarios:

  1. Muy oportuno para mí este artículo. Ya comienza el invierno y tendré
    que tomar recaudos con los cactus, también pondré en práctica los consejos referidos a las enfermedades. Gracias.

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    1. Muchas gracias a ti Elizabeth por tu atención, hazte seguidora de la página web y recibirás todas las actualizaciones.

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  2. Tengo un cáctus que esta infestado de pequños insectos voladores, como lo limpio si sparentemente esta intacto pero no he visto la raíz.., gracias por su atención!

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    1. Buenos días utiliza un insecticida-acaricida como primera medida, después aplica los conocimientos que vienen en el reportaje.

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