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miércoles, 3 de agosto de 2011

Arbustos autóctonos: una buena elección

ARTE Y JARDINERÍA Diseño de Jardines

A la hora de diseñar un jardín, es mucho mejor emplear arbustos o especies que sean autóctonas, para un buen arraigo y desarrollo de las plantas



De la buena elección de arbustos autóctonos dependerá el éxito del proyecto. Este no reposa únicamente en la buena adaptación de las plantas al suelo o al clima, sino también en su perfecta integración en el seto y el paisaje local.

Por desgracia, este último aspecto se suele descuidar, y muchas plantaciones se convierten en una “mancha” en el paisaje, cuando deberían participar en su construcción y armonía como un elemento integrante de igual importancia.



¿Cuál es la diferencia entre los arbustos autóctonos y los arbustos ornamentales?

Las plantas autóctonas forman la flora local, su follaje estival es relativamente uniforme hasta el otoño, cuando adquieren tonos cálidos y luminosos; no se encuentran hojas rojas, amarillas o variegadas en nuestros setos naturales. Aquí reside una de sus principales peculiaridades: mimetizarse con el paisaje. Otra gran ventaja, que hemos mencionado varias veces, concierne al interés que tienen las plantas autóctonas para la fauna salvaje.

Las plantas ornamentales exóticas, por oposición a las anteriores, son originarias de regiones más o menos alejadas: Mediterráneo oriental, Asia, América… sin embargo, pueden encontrarse entre nosotros desde hace mucho tiempo: la lila fue introducida en el siglo XVI, y la bola de nieve, en el siglo XIX. Los viveristas multiplican sus cultivos de plantas exóticas y autóctonas por clonación.

Estas nuevas variedades se seleccionan principalmente por su interés decorativo. Flores dobles, nuevos colores, hojas doradas, marginadas, variegadas, etc.

Uno de los inconvenientes de esas plantas reside en la coloración, a menudo excesiva, de su follaje, que altera notablemente el carácter campestre del seto.

Determinadas variedades presentan otro inconveniente. Aunque los jardineros aprecian las cualidades ornamentales de los arbustos de flores dobles, muy pocos insectos recolectores son capaces de acceder al néctar que se esconde tras una barrera de pétalos. Las plantas originarias de lugares lejanos no encuentran fauna asociada que les era propia en sus países de origen, y otras presentan un carácter invasivo, por lo que resultan problemáticas.

Si un sauce blanco puede acoger hasta 260 especies de insectos, una forsitia no albergará más de cuatro a lo sumo.

El follaje

El aspecto decorativo del seto depende en buena medida del tipo de follaje de los árboles y arbustos que lo componen. Las hojas caducas pasan por toda la gama de verde desde la primavera hasta el final del verano, para virar al amarillo oro (arces) o al rojo sangre (viburnos) en otoño. Algunas caen al llegar las primeras escarchas, mientras que otras perduran hasta la primavera. Cada planta posee un follaje que se renueva según su propio ciclo, pero siempre de acuerdo con el paso de las estaciones.

·       Las plantas caducas (avellano, cornejo, etc.) pierden sus hojas en otoño y las recuperan una vez pasado el invierno.
     ·       Los arbustos perennes (encina, acebo, etc.) renuevan parcialmente las suyas a lo largo de los años y siempre parecen verdes.
     ·       Entre las semiperennes (aligustre) una parte cae en otoño y a veces, si el frío es intenso, caen todas.
·       Los árboles marcescentes (carpe, haya, roble pubescente, etc.) conservan hojas secas durante todo el invierno hasta su renovación si se podan regularmente.

Si bien tienen un aspecto diferente en invierno, todas estas plantas muestran durante el periodo estival un follaje uniformemente verde.

Floración y fructificación


Todas las plantas del seto florecen. Las primeras flores aparecen antes de finalizar el invierno (cornejo macho, avellano, sauce, etc.) y se prolongan a veces hasta el otoño (hiedra).

Si bien algunas son especialmente discretas, otras destacan por su forma, color o perfume (viburnos, rosal silvestre, etc.).

Debemos tomar en consideración que algunas plantas decorativas son estériles; otras plantas son dioicas, es decir, presentan pies machos y pies hembras. Si son de cepa pura, las flores hembras fecundadas fructifican y otorgan un nuevo valor decorativo al seto.

Los frutos, bayas o drupas, pueden recolectarse o dejarse como alimento para aves y mamíferos.

Los primeros maduran a finales de primavera y en algunos casos se extienden hasta bien entrado el invierno. Este recurso suele ser de gran ayuda para los animales salvajes y hay que tenerlo en cuenta.

El porte de los arbustos y su desarrollo

Los árboles y arbustos adquieren durante el crecimiento una forma que les es propia.
·       Porte erguido (avellano, lantana, etc.), de ramas verticales;


·       Porte arbustivo (mundillo, cornejo rojo, etc.), que forma naturalmente una mata redondeada;


·       Porte colgante (glicinia), cuyas ramas floridas caen en cascada.



Los arbustos de porte erguido requieren una poda de formación estricta durante los primeros años para que no se desguarnezcan por la base.

La combinación de arbustos de porte erguido y de porte arbustivo permite incrementar la densidad y la homogeneidad del seto.



Fuente: Setos vivos
Gambier Bernard
S.O.S del jardinero

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