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sábado, 3 de agosto de 2013

CÉSPED. Herbicidas, agentes humectantes, retentores, antitraspirantes y reguladores de crecimiento

ARTE Y JARDINERÍA DISEÑO DE JARDINES

Herbicidas, agentes humectantes, retentores, antitraspirantes y reguladores de crecimiento




Herbicidas

Reduciendo la competencia entre el césped y las hierbas no deseadas, que se pueden instalar en el césped, se reducen las necesidades de agua en la zona en cuestión y mejoramos la calidad del césped. 
A la vez la eliminación de malas hierbas es una práctica necesaria en muchos céspedes ya sea porque su presencia afea la cubierta cespitosa o porqué la instalación de malas hierbas es, o puede ser en cierta fase de su desarrollo, un factor negativo para la práctica de algún deporte.

Una de las mejores formas de evitar el establecimiento de malas hierbas es tener un césped denso y vigoroso, gracias a un buen mantenimiento en general, con un número adecuado de siegas y alturas apropiadas; empleando semillas certificadas y en cualquier caso elementos de reproducción vegetativa no contaminados. De este modo se evitarán zonas despobladas o deterioradas con grandes posibilidades para la instalación de malas hierbas.

No obstante aunque lleguemos a conseguir una densidad adecuada
y realizamos ciertas operaciones encaminadas a la eliminación inicial de las malas hierbas, podemos encontrarnos con hierbas anuales que se instalan en el césped, para ello podemos emplear o bien medios mecánicos o herbicidas.

Los medios mecánicos se refieren generalmente a la utilización de escardas manuales o a la realización de siegas bajas que llegan
a conseguir la desaparición de ciertas hierbas, también se llevan a la práctica ciertas labores con máquinas acondicionadoras y elementos de verticut. 

Sin embargo la mayoría de las veces debemos recurrir al empleo de herbicidas, principalmente si deseamos controlar malas hierbas de difícil erradicación.

Agentes humectantes

Realizan funciones de filtración y percolación, y aumento por consiguiente del contenido de humedad en el suelo. Igualmente aumentan la disponibilidad de los nutrientes, reducen las pérdidas de agua por evaporación, reducen la erosión del suelo durante el establecimiento del césped e incrementan la germinación de las semillas. 

Reducen los efectos del rocío y la escarcha y corrigen secas localizadas. Los resultados van a depender de la aplicación y del producto utilizado.
Las secas localizadas se pueden remediar con riegos puntuales, sin
embargo esta práctica no hace sino derrochar agua. Es necesario diagnosticar el problema a fondo. Las secas localizadas pueden ser de origen físico, como resultado de una deficiente construcción, o causadas por un suelo compacto, o debidas a una mala cobertura del riego o a la competencia de las raíces de árboles próximos. 


También puede ser debida a un origen orgánico, debido a la formación de una capa muy hidrófoba, que puede estar conformada por una base de materia orgánica muerta, constituida por partículas
envueltas por una capa de lípidos y ceras, que son de por sí hidrófobas; y conjuntamente puede estar acompañada de micelio, que aún hacen el estrato más impermeable. Por ello, aunque este problema se puede corregir con pinchados, realización de vertidrain, recebos con material de granolumetría adecuada, etc., se puede utilizar humectantes.

Los agentes humectantes se han utilizado para disminuir o evitar la repelencia que sufre el agua en el suelo. Actuando sobre las gotas de agua que, sobre esta capa hidrófoba, forman una semiesfera que tiene un ángulo de contacto muy abierto, con una interfase de contacto casi inexistente y bajo una gran tensión superficial que hace muy difícil la filtración. 

Antiguamente, por los años 50, se usaban soluciones de jabón o detergente para facilitar la entrada de agua en las áreas de céspedes afectadas por secas. Hoy en día es normal aplicar productos no iónicos, siempre y cuando éstos se manejen correctamente, aunque actualmente tienen limitada su fitotoxicidad y no tienen apenas efectos negativos sobre la estructura del suelo; al contrario su
aplicación hace rehumedecer el suelo, aumentando la actividad microbiana y favoreciendo con ello la mineralización de la capa orgánica hidrófoba y la descompactación del propio suelo. 

Los agentes humectantes más populares son Aquagro, Turfex, Penetruf o Hidrojet.

Retentores

Se pueden incorporar al suelo en una profundidad de 5 a 10 cm,
aprovechando algunas labores como el pinchado. No todas las zonas, especial mente algunas deportivas, son adecuadas para utilizar estos productos. La efectividad de los retentores es variable, dependiendo de la composición y el modo de aplicarlos.

Antitranspirante

Forman un película que regula el intercambio hídrico y permite la respiración.
Un ejemplo es el Pinolene.
Pueden reducir el consumo de agua pero pueden ser potencialmente fitotóxicos y podrían no ser económicos. Pueden proteger el césped de vientos con gran poder desecante y preservar al césped de los vientos salinos.

Reguladores de crecimiento


Su uso, aunque limitado, afecta al consumo de agua y a la frecuencia de siega. Por ejemplo, la hidracida maleica, usada desde 1954, regula sistemáticamente la división celular de la hierba, aunque produce una decoloración.
Estos productos se pueden aplicar con diferentes fines. Se procede de un modo general al uso de reguladores cuando las condiciones climatológicas van a impedir segar el césped, especialmente cuando éste tiene una gran actividad evitando de algún modo la problemática que surge una vez iniciada la siega después de un período más o menos largo. Otro motivo de aplicación
de estos productos es el ahorro económico atribuido a mano de obra
y medios que conlleva la disminución en la frecuencia de la siega.

Existen otros retardantes, como la fluoridamida, metalacloro, cloroflurenol, etc., aunque en cierto grado pueden producir fitotoxicidad, y algunos de ellos reducen el desarrollo de las raíces y de los rizomas, y bajo lluvias pueden perder actividad.

No obstante el regulador de crecimiento paclobutrazol actúa bastante bien sobre hierbas de clima frío, incrementando la densidad de estos céspedes sin causar decoloración, incluso su actividad puede aumentar bajo fuertes lluvias.
El buen manejo de estos productos es esencial a la hora de obtener una respuesta favorable, pudiendo ser, en caso contrario, fitotóxico. Es importante aplicarlos en céspedes ya establecidos.



Fuente: Manejo de céspedes con bajo mantenimiento en agua. 
             Consejería de Agricultura y pesca de la Junta de Andalucía.
             Rafael J. Monje Jiménez.




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