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jueves, 24 de noviembre de 2011

EL CUIDADO DE LAS ORQUÍDEAS

ARTE Y JARDINERÍA Diseño de jardines

Como cuidar nuestras Orquídeas y que están lustrosas y bonitas



Regar las orquídeas adecuadamente

Las orquídeas tropicales prefieren un sustrato moderadamente húmedo, ya que si éste es excesivamente húmedo la planta no puede absorber todo el oxígeno que necesita y eso favorece la putrefacción. Por eso, más vale regar un día más tarde que demasiado pronto. El sustrato tiene que estar seco antes de volver a regar de nuevo. En una maceta de 11 cm. de diámetro, y en caso de que se trate de una planta fuerte, tardará una semana en secarse de nuevo. Asegúrese antes haciendo una prueba con los dedos. Sólo si el sustrato no está húmedo ni fresco hay que regar las plantas otra vez. Si llueve, la humedad ambiental está por encima de lo normal y las hojas evaporan menos humedad, de manera que los intervalos entre cada riego pueden ser más largos.

Hay que vaporizar regularmente las orquídeas en cestas y aquellas que crecen en otras superficies. Además, debemos sumergirlas de vez en cuando en un cubo de agua para que sus raíces puedan absorber toda el agua que necesitan. Las plantas en macetas se deben vaporizar sólo durante los días calurosos de verano y en caso de que el ambiente esté muy seco por la calefacción en invierno.

Estas son las reglas más importantes del riego:

·       No regar demasiadas veces, pero siempre en abundancia.
     ·       El mejor momento para regar y vaporizar las plantas por las mañanas.
     ·       El agua debería estar siempre a temperatura ambiental.
     ·       Procure que las flores no se mojen al regar ni al vaporizar (se pueden producir manchas) y que en la superficie de las hojas no quede agua.
·       Es imprescindible evitar que las plantas permanezcan encharcadas después del riego.

¿Agua de lluvia o agua del grifo?

Por principio, el agua que se utiliza para las orquídeas debería ser pobre en sal y no demasiado dura.

El agua de lluvia es ideal para regar y vaporizar, siempre y cuando no esté demasiado contaminada.

El agua de grifo se puede mejorar hirviéndola o pasándola a través del filtro de carbón de una regadera. No utilice nunca agua destilada. El agua con una elevada concentración en sal se podría mezclar con agua destilada, reduciendo así el contenido de sal. En algunas zonas, el agua del grifo posee un contenido de sal tan bajo que se puede utilizar sin problemas. La compañía de abastecimiento de agua le informará sobre la calidad del agua del grifo en su región.

Períodos de crecimiento y de reposo

Al igual que las plantas en nuestro entorno, las plantas tropicales tienen períodos de crecimiento y de reposo. Estos últimos están determinados por un clima de temperaturas bajas, días más cortos o por las distintas temporadas de sequía en las diferentes regiones. A menudo estos cambios climáticos estimulan la floración. Muchas de las orquídeas que, como la Milionia y la Cattleya, necesitan un período de reposo, requieren un lugar un poco más frío y seco durante los meses de invierno. Algunas de ellas, necesitan incluso un emplazamiento completamente seco y más frío.

Según el tipo de orquídeas, en lugar de un período de reposo invernal, algunas necesitarán estar en el jardín con mucha sombra a partir de mitades de mayo hasta finales de septiembre. Las orquídeas de temperatura templada solamente necesitan una variación significativa entre las temperaturas diurnas y las nocturnas, como tiempo de reposo e impulso para la floración.

Abonar con mesura

Las orquídeas deben abonarse en el período de crecimiento con regularidad para poder atravesar la época de menos luz con una suficiente cantidad de nutrientes. Pero también aquí, al igual que con el riego, más vale abonar menos que demasiado. Las orquídeas son plantas que necesitan un mínimo consumo, ya que como plantas epifitas tienen que mantenerse en su hábitat natural con pocos nutrientes. Las plantas en cestas y en otras superficies pueden abonarse añadiendo sales nutritivas en el agua de regar, puesto que las orquídeas absorben el agua y los nutrientes, no sólo a través de sus raíces, sino también mediante las hojas.

Pequeño abecedario del abono

Quien desee dedicarse con éxito al cuidado de las orquídeas, debería conocer los diferentes abonos que están a la venta. 

El abono de minerales contiene por norma general tres nutrientes principales: el nitrógeno (N), el fósforo (P) y el potasio (K). Un abono, compuesto por los nutrientes principales, se llama abono N-P-K. En este mismo orden, se indica también la cantidad de los diferentes nutrientes que contiene. Con la ayuda de estos nutrientes principales podemos ejercer una influencia sobre el crecimiento de las plantas. Un abono con una proporción de nutrientes de 10-4-7 contiene más nitrógeno, lo cual favorece el crecimiento de las hojas. En comparación con un abono con la proporción de nutrientes de 5-10-15, éste contiene más fósforo y potasio, lo cual mejora y estimula la floración y la caducidad de la flor. Pero esta influencia se deja notar sólo conjuntamente con todos los factores climáticos. Para los cultivos mezclados recomendamos un abono equilibrado en una relación de nutrientes 2-1-1. Los abonos minerales se pueden adquirir tanto líquidos como en grano cristalizado. Los abonos cristalizados salen más a cuenta por su bajo consumo, pero también resultan más complicados a la hora de emplearlos que el abono líquido, ya que hay que pesar y disolver los granos.

Abono completo. Además de los nutrientes principales, el abono puede contener también calcio, magnesio, así como oligoelementos como hierro, boro, manganeso, cinc, cobre, azufre y molibdeno. En este caso, se trata de un abono completo que siempre es recomendable para las orquídeas.

Abono de oligoelementos. Existen también abonos únicamente a base de oligoelementos. Los podemos encontrar en los comercios especializados bajo la denominación Radigen (polvo) o Chelat – Mix (líquido).

Abono para las orquídeas. En los establecimientos especializados hay abonos que se corresponden exactamente con las necesidades nutritivas de las orquídeas. Procure utilizar siempre, para sus plantas exóticas, uno de estos abonos especializados. Lo mejor sería en líquido, dado que los abonos tradicionales para las demás plantas con flores son demasiado concentrados. Es casi imposible indicar una dosificación estándar, dada la gran variedad de abono existente para las orquídeas y dado su distinta concentración de nutrientes.

Sustrato especial en lugar de preparado de tierra

Nunca debemos utilizar preparado de tierra normal y corriente para las orquídeas que crecen en maceta. Estas precisan de un sustrato especial, puesto que sus raíces requieren mucho aire para poder secarse fácilmente. Por lo general, es útil recordar que cuanto más grueso sea el sustrato, tanto más se acerca el cultivo al hábitat natural de las orquídeas. Otra característica importante consiste en que la sustancia nutritiva se debe descomponer gradualmente, para prevenir que no se liberen demasiadas sales minerales al mismo tiempo, pues perjudicarían las raíces. Existen preparados especiales para las orquídeas consistentes en materiales gruesos, mayoritariamente orgánicos, de los que se obtiene un sustrato esponjoso, resistente, ligero, y al mismo tiempo capaz de almacenar agua y nutrientes. Estos sustratos especiales para orquídeas se encuentran disponibles en comercios especializados.

Elaborar un sustrato casero


Receta 1 – muy apto para las epifitas como la Phalaenopsis y la Cattleya:
3 partes de corteza
3 partes de corcho
1 parte de turba blanca
1 parte de seramis
2g de cal ácida por litro de sustrato
oligoelementos diluidos en ½ parte de agua


Receta 2 – muy apto para las orquídeas terrestres como Paphiodeliunx
5 partes de corteza
1 parte carbón vegetal
1 parte de turba blanca
1 parte de vermiculite
2g de cal ácida por litro de sustrato
oligoelementos diluidos en ½ parte de agua


Fuente: Orquídeas
Frank Rölke

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