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viernes, 14 de junio de 2013

JARDIN ACUÁTICO

ARTE Y JARDINERÍA Diseño de Jardines

Diseño de un Jardin acuatico





Un elemento acuático resulta muy atrayente en cualquier diseño de un jardín, ya sea un estanque formal agraciado por nenúfares y el resplandor brillante de las carpas doradas, un arroyuelo rodeado de helechos o una charca sencilla reflejando la silueta escultural de un grupo de lirios; hay un estilo adecuado a cada emplazamiento. Hasta el jardín de atrio más pequeño y silencioso puede adquirir vida a través del murmullo del agua en movimiento y los reflejos danzantes de luz.

La creación de un jardín acuático proporciona hábitats para una gama específica de plantas, además de atraer a una gran cantidad de fauna, que puede comprender tritones, ranas, sapos, libélulas e incluso pájaros acuáticos. El agua puede ser calmante o excitante: el agua quieta se valora por sus propiedades reflectantes y su tranquilidad, mientras que aquella en movimiento – ya sea como fuente clásica o como impetuosa cascada – agrega un sonido delicioso y una vitalidad dinámica al jardín.




Diseño de un jardín acuático

A diferencia de cualquier otro elemento del jardín, el agua aporta un dibujo siempre cambiante de reflejos, sonidos y movimiento de particular encanto. Incluso helada, la superficie ofrece contrastes de color y textura. Un estanque es un elemento acuático popular, pero hay otros: una cascada, una fuente o una corriente.

Un elemento acuático en un jardín permite el cultivo de muchas plantas que no prosperan en otras condiciones, desde el ‘mordisco de rana’ (Hydrocharis morsus – ranae) flotante y el jacinto de agua (Eichhornia crassipes) hasta las prímulas candelabro del jardín de pantano.


Al decidir qué tipo de elemento acuático crear, tenga en cuenta el tamaño y estilo del jardín. Si es grande e informal, una corriente sinuosa puede resultar efectiva, mientras que en un jardín ciudadano cerrado, una fuente en relieve puede ser adecuada.

Se puede incluir el agua en un jardín infantil en forma de una atractiva ‘fuente de burbujas’, en la que el agua salpica por encima de piedras y circula sin alcanzar profundidad.

EMPLAZAMIENTO DE UN ESTANQUE

Aproveche la característica reflectante del agua emplazando u estanque en el que se refleje un elemento llamativo, tal vez una planta individual o una estatua.

Colocar una superficie reflectante en el sitio elegido le ayudará a tener una idea de los reflejos que se verán de día y al atardecer; observe desde vistas principales, visibles desde la casa y el patio.

Una ubicación abierta y soleada, lejos de árboles inclinados sobre ella, proporcionará las mejores condiciones en que poder cultivar la mayoría de las plantas acuáticas.

Si piensa emplazar un estanque en un terreno mojado, propenso a estar anegado, controle que no exista peligro de lixiviación de residuos de fertilizantes o pesticidas dentro del agua desde huertos o campos de cultivo adyacentes. Estas sustancias siempre son adversas a la vida en el estanque. Dirija desbordamientos potenciales hacia un sistema de drenado adecuado. Los terrenos con un nivel freático alto pueden causar problemas porque, en períodos muy lluviosos, la presión del agua inferior puede llegar a deformar el revestimiento del estanque.



No lo emplace en un hueco propenso a las heladas ni en un sitio muy expuesto, ya que ello restringiría la gama de plantas cultivables y éstas podrían necesitar protección invernal.




Estanques informales

En un jardín informal, un estanque hundido natural puede lucir su mejor aspecto. En general es de forma irregular y curva, bordeado de materiales naturales, como césped o piedras, para relacionarlo con el jardín. La superficie es sólo una parte del esquema total: la inclusión de plantas ribereñas y amantes de la humedad alrededor del estanque – para suavizar u ocultar el contorno por completo – ayudará a crear un efecto frondoso y refrescante.

Estanques formales

Contrastando con el efecto natural de uno informal, un estanque formal constituye un elemento mucho más audaz. Puede ser en relieve o hundido y, en general, es de diseño geométrico y regular. Generalmente, el espacio dedicado a la plantación es menor que en uno informal, aunque las plantas de flores y hojas flotantes (p. ej. Los lirios acuáticos) a menudo están incluidas; las plantas esculturales, como ciertos helechos, proporcionan reflejos atractivos, cultivados al borde del estanque. Una fuente o un chorro de agua, complementando el estilo del estanque, puede constituir un agregado ornamental atractivo.

Lejos de quedar disimulado, el borde es un elemento importante: puede consistir en un pavimentado atractivo o, si se trata de un estanque en relieve, puede ser lo bastante ancho para conformar un asiento; este tipo de diseño resulta muy adecuado para los ancianos o los minusválidos.

En muchos casos, los estanques formales están emplazados para formar un centro de atención llamativo, por ejemplo en el cruce principal de senderos o donde pueden ser observados desde las ventanas o terraza de la casa.

Fuentes

El estilo y tamaño de la fuente debe considerarse dentro del contexto del estanque y el diseño del jardín. Además de servir como centro de atención en jardines formales, una fuente también resulta inestimable para agregar altura a un diseño y aportar sonido, movimiento y reflejos de luz. Además, son especialmente atractivas iluminadas por las noches.

Una fuente de burbujas o de cantos rodados, en las que el agua burbujea sobre piedras hasta un pequeño depósito subterráneo, tiene un aspecto más informal que una fuente estándar y resulta ideal en un jardín frecuentado por niños.

Además de ser ornamentales, las fuentes tienen una función práctica: el salpicado oxigena el agua y ello es beneficioso para los peces. Sin embargo, dado que la mayoría de las plantas acuáticas no prosperan en aguas removidas, no cultive cerca de una fuente.

Surtidores

Mientras que una fuente o cascada puede resultar demasiado grande en jardines promedio, un surtidor proporciona todo el placer del agua corriente en una escala lo bastante pequeña para el más diminuto de los jardines o jardines de invierno. Existen muchos estilos, desde la clásica cabeza de león o gárgola en lo alto de un estanque hasta la sencillez de una caña de bambú oriental, goteando agua sobre piedras.

En general, los surtidores están fijados a un muro, y tienen una bomba y tuberías similares a los utilizados para una corriente de agua; la bomba hace circular el agua desde un estanque o depósito en la parte trasera del surtidor hasta salir por la ‘boca’.




Arroyos, corrientes de agua y cascadas

Pocos jardines poseen un arroyo o corriente de agua naturales, pero es posible crear una corriente circulante, que se derrame dentro de un estanque o depósito subterráneo. La creación de una corriente o una cascada es una buena y atractiva manera de aprovechar los cambios de nivel del jardín. Puede servir, en este sentido, para relacionar partes del jardín, además de ofrecer aspectos interesantes entre los distintos niveles.

En un jardín informal, una corriente de agua puede adquirir un aspecto más natural bordeada de rocas o piedras y plantas amantes de la humedad, como helechos y lirios.

Las ornamentales de hojas grandes, como Rheum palmatum, son especialmente valiosas para corrientes construidas a partir de un revestimiento o unidades prefabricadas, ya que ayudan a disimular los bordes.

Zonas de pantano y fauna

En un diseño naturalista e informal, un jardín de pantano constituye un elemento atractivo y poco convencional. Generalmente ubicados al lado de estanques, los jardines de pantano proporcionan una transición natural y gradual entre plantas acuáticas y aquellas amantes de la humedad, además de unas condiciones ideales para la fauna.



Fuente: Enciclopedia de Jardinería

The Royal Horticultural Society

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